Lo único mejor que la Met Gala es comentar al día siguiente lo que sucedió en la Met Gala… por ejemplo, el vestido de Kim Kardashian.
En la edición de 2024 de este evento vimos espectaculares looks que se robaron la atención de todos, y algunos que otros que no lograron seguir la temática establecida y para sorpresa de muchos (de otros no tanto) la influencer Kim Kardashian entra en el segundo grupo.
La fundadora de ‘Skims’ hizo su aparición en la alfombra roja usando todo un atuendo personalizado por la firma Maison Margiela, el look constaba de un bustier metalizado y una falda a juego con detalles florales todo, confeccionado por John Galliano, director creativo de la firma.

Sobre el vestido usó un suéter gris tipo cardigan (lleno de pelusas), que fue lo más criticado en redes sociales. Los fans argumentan que ese tipo de piezas no se encuentran al nivel de un evento como lo es la Met Gala.
Kim llevó su cabello platinado (muy de los 2000, si me lo preguntan) al natural, aspecto que tampoco fue del agrado del público, ya que pudo haber logrado algo muy bonito con algún tipo de peinado.
Pero lo que realmente debería alarmarnos no es su desatinado outfit, sino lo mal que parecía pasarla durante la alfombra roja.
En redes sociales ya se han hecho virales varios videos que muestran a la estrella del reality ‘The Kardashians’ literalmente sufriendo mientras intentaba caminar con el ajustado corset que la estaba matando.
Y es que una vez más, la famosa obligó a su cuerpo a entrar en una pieza diminuta para lograr una figura que simplemente es irreal. Esto preocupó a cientos de sus fans y dio mucho de qué hablar en internet pues es claro como se le dificulta incluso respirar.
‘¿Dónde dejó los órganos?’, ‘Literalmente está sufriendo al caminar y respirar’, expresan usuarios de X, quiénes aseguran que no había necesidad de utilizar algo tan ajustado hasta el punto de incluso llegar a ser peligroso
Cinturita pero a qué costo
No es la primera vez que Kim Kardashian se presenta a la Met Gala con un look tan ajustado que apenas puede respirar o moverse.
En 2019, la celebridad confesó que tuvo que tomar clases de ejercicios respiratorios para poder lucir un corsé del diseñador Thierry Mugler, el cual era tan ajustado y no le permitía moverse al punto de no poder cenar cómodamente.
En 2022, en plena alfombra roja admitió que tuvo que bajar 7 kilos en 3 semanas para poder utilizar un vestido que le perteneció a Marilyn Monroe, siguen una dieta muy estricta en la que no tenía permitido comer ningún tipo de carbohidrato ni azúcar. Además explicó que compró un traje de sauna para intensificar la reducción de su cuerpo.

Lo grave del asunto es que habla del tema presumiendo el hecho de que logró entrar en ese tipo de piezas. No solo fans si no también personas del espectáculo como Lili Reinhart han expresado lo erróneo y peligroso que son éste tipo de prácticas.
La moda no se trata de sufrir
Lo cierto es que, la moda no debería sufrirse, puesto que se trata de una forma muy bonita de expresar la personalidad de cada uno. Son nuestros cuerpos los que deben transformar el sentido fashionista y no al revés.
La ropa no tiene por que ser incómoda, tampoco debe impedirte realizar tus actividades diarias, mucho menos debería ser un obstáculo para moverte con libertad o incluso respirar.
Normalizar y glamurizar el sufrimiento para alcanzar ciertas medidas o entrar a alguna pieza específica es lo peor que pueden hacer las personas con tanto alcance a nivel internacional, definitivamente celebrar la moda no se trata para nada de eso.
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