Un juez de Los Ángeles negó este viernes la solicitud de Lizzo de desestimar una demanda por acoso sexual presentada por tres exbailarines de la cantante, sin embargo, negó varias acusaciones, pero permitiendo que el caso avance hacia un juicio.
La cantante, señalada por acoso y discriminación, señaló el año pasado que el caso que el caso debería ser desestimado bajo la ley anti-SLAPP de California, una ley especial que facilita poner fin rápidamente a demandas sin mérito que amenazan la libertad de expresión (conocidas como “demandas estratégicas contra la participación pública”).
Según sus representantes legales, sus exbailarines, estarían usando la demanda para silenciarla. No obstante, una decisión del juez a cargo del caso, Mark H. Epstein, dictaminó que dicha ley no se ajustaba a las acusaciones de la demanda. Desestimó algunas afirmaciones, incluida una acusación especialmente grave de que Lizzo hizo comentarios ofensivos sobre el peso de una de sus bailarinas, pero dictaminó que el resto del caso podría seguir adelante.
“Es peligroso que el tribunal intervenga de manera torpe en actividades protegidas por la constitución”.”Pero también es peligroso hacer caso omiso de las denuncias de discriminación u otras formas de mala conducta simplemente porque ocurren en un entorno relacionado con el discurso”, dijo el juez.
Graves acusaciones
En agosto del año pasado, tres exbailarinas acusaron a la cantante y a su empresa de crear un ambiente laboral hostil a través de una amplia gama de irregularidades legales, que incluyen no solo acoso sexual, sino también discriminación religiosa y racial.
Las demandantes aseguraron que la cantante las presionó para asistir a un espectáculo de sexo en vivo en un lugar en el famoso Barrio Rojo de Ámsterdam llamado Bananenbar, y luego las presionó para interactuar con los artistas, incluido “comer plátanos que sobresalían de las vaginas de las artistas”. Además, insta a una de ellas a tocar los senos de una de esas artistas, según detalla la demanda.
Venganza
El equipo legal de Lizzo se defendió asegurando que las demandantes tenían”una venganza” contra la estrella porque habían sido reprendidas por “un patrón de mala conducta y falta de cumplimiento de su trabajo”.
Por último, El juez desestimó una acusación de acoso sexual relacionada con una sesión de fotos desnuda; una acusación de discriminación por discapacidad en torno a la afirmación de una bailarina de que fue despedida de la gira de Lizzo después de revelar sus problemas de salud mental; y otra acusación que afirmaba que el equipo de Lizzo interfirió intencionalmente con las perspectivas laborales de las bailarinas.
