¡Puede que en el mundo hayan muchas reinas, como Madonna, ninguna! La indiscutible reina del pop se presentó este sábado en un concierto gratuito en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, convirtiéndola en una enorme pista de baile que congregó a más 1.6 millones de espectadores y que pudo ser seguido desde plataformas digitales.
Celebration Tour, la gira con la que la cantante de Vogue celebra sus 40 años de carrera, empezó en octubre, aunque con un pequeño retraso que la mantuvo ingresada en UCI por una infección, que la llevó por varias ciudades de Europa y Norteamérica.
De acuerdo a estimaciones de la Agencia de Turismo de la Ciudad de Río, 1.6 millones de personas asistieron al espectáculo, aunque la cifra podría ser considerada fría y probablemente el número de asistentes haya sido mayor, como reportan medios internacionales.
Durante dos horas y diez minutos, la reina del pop hizo un repaso de sus grandes éxitos. Entre aplausos, la cantante arrancó con su tema de 1988, “Nothing Really Matters”.
Cada uno de los momentos del concierto no dejó indiferente a ninguno de los asistentes que entre gritos y aplausos vivieron con intensidad el concierto. Entre lo más destacado, sobresalen la participación de artistas locales como la cantante Annita y la drag queen Pabllo Vittar.
La estrella también tuvo tiempo para rendir un emotivo homenaje a “todas las luces brillantes” perdidas por el SIDA cantando “Live to Tell”, con una imagen en blanco y negro. Y sus fanes de la comunidad LGBT celebraron su apoyo, para quienes participar iba más allá de lo personal.
