La semana pasada, Michael Oher presentó una petición para poner fin a la tutela que sus supuestos padres adoptivos le impusieron. Según el documento, Oher se enteró de que sus padres le habían engañado para que firmara la tutela en lugar de los papeles de adopción el pasado mes de febrero. Sin embargo, nuevas pruebas apuntan a que era perfectamente consciente de su situación desde hacía años.
En sus memorias de 2011 I Beat the Odds: From Homelessness to The Blind Side, and Beyond, Oher relata su problemática infancia y adolescencia sin familia. En un momento dado, menciona cómo los Tuohy le acogieron en su vida y cómo pudo hacerse un nombre en la NFL.

En este libro, nombra a Leigh Anne y Sean Tuohy como sus “tutores”, lo que demostraría que no se enteró de la tutela a principios de este año, sino hace doce. Los fans están divididos y afirman que probablemente los Tuohy no mentían cuando decían que él sólo buscaba dinero y les había amenazado con dar una imagen negativa de ellos si no acataban sus demandas. Otros dicen que el libro no cambia nada ya que está bien explicado que efectivamente le engañaron.
En el libro, aunque Oher sí dice que ellos eran sus tutores también añade que antes de cumplir los 18, cuando estaba en el instituto, ellos “ya habían asumido la responsabilidad sobre mí como tutores, lo que les permitía firmar mis permisos escolares y llevarme a las citas médicas.” Las cosas cambiaron cuando cumplió 18 años.

“Como ya tenía más de dieciocho años y el estado de Tennessee me consideraba un adulto, Sean y Leigh Anne me nombrarían ‘tutores legales’. Me explicaron que eso significaba exactamente lo mismo que ‘padres adoptivos’, pero que las leyes se habían redactado teniendo en cuenta mi edad. Sinceramente, me daba igual cómo se llamara. Solo me alegraba de que nadie pudiera argumentar que no éramos legalmente lo que ya sabíamos que era real: Éramos una familia”.
Si lo que explica en su libro de 2011 es cierto, aunque entonces no sabía realmente la diferencia, en realidad le hicieron firmar papeles de tutela en lugar de adopción. Lo que dice la petición es que este año se enteró de que los Tuohy nunca lo adoptaron “para su disgusto y vergüenza.”
Todavía hay mucho más en esta historia, ya que la petición aún tiene que ser procesada legalmente. Pero si la historia de Oher es cierta, no es más que un ejemplo de cómo las leyes de curatela pueden utilizarse para engañar y atrapar a las personas en lugar de ayudarlas como deberían.
