Este domingo 5 de abril de 2026, la directora Alondra de la Parra se reencontró con su público de Zacatecas, después de más de una década la directora ofreció un recital masivo en la Plaza de Armas de la capital del Estado, durante su participación en el 40 Festival Cultural Zacatecas, acompañada de la Orquesta Filarmónica de las Américas.
Desde muy temprano la gente se empezó a formar para conseguir los mejores lugares; al mediodía pudimos observar a Alondra mientras realizaba ensayos y hacía las últimas observaciones a sus colaboradores.
“Es hermosa, estamos muy contentos de tenerla aquí; su música le da un espíritu muy especial al festival”, nos contó Alma, una fan mexicana que llegó desde Nebraska para disfrutar de Alondra de la Parra.
La gran Alondra de la Parra (@alondradlp), ultimando todos los detalles para su espectacular presentación en el 40 Festival Cultural Zacatecas. pic.twitter.com/2NRk84Asvs
— CriSzis 🏳️🌈🌙🎖️💗 (@SoyCriSzis) April 5, 2026
Estos días la ciudad de Zacatecas ha demostrado ser una mina con ricas vetas culturales, basta con descubrir alguna de ellas para seguirla y encontrarse con verdaderos tesoros.
Además de los conciertos con personalidades de talla mundial, la urbe Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1993, cuenta con una oferta cultural inigualable, sus museos y recintos artísticos se han convertido en el marco ideal para que familias enteras tengan el mejor acercamiento con los autores locales e internacionales.
El Museo Manuel Felguérez es uno de los preferidos; antigüo seminario y prisión, su arquitectura permitió a los museógrafos diseñar espacios que invitan a la liberación de la mente. Los Murales de Osaka, son una de las muestras más impactantes del ímpetu juvenil que ha marcado la historia política y social de México desde los años 60s, con obras de Manuel Felguérez, Lilia Carrillo, Vicente Rojo, Fernando García Ponce, Gilberto Aceves Navarro, Roger von Gunten, Brian Nissen, Francisco Corzas, Arnaldo Coen, Antonio Peyrí y Vlady.

Otro es el caso del Museo Rafael Coronel, instalado en los vestigios del Ex Convento de San Francisco, fundado en 1593, contiene una de las colecciones de máscaras más grandes del mundo, con 16 mil piezas. Pero ya solo con entrar a sus instalaciones, los visitantes se transportan directamente a la época de mayor esplendor del México Virreinal. Aquí vienen las zacatecanas para hacerse sus fotos de XV años o de boda, la cantera rosada y el cielo azul, son los mejores aliados para cualquier toma.

¿Lo ven?, la vida cultural en Zacatecas es como encontrar una veta de oro o plata, cuando descubres una, ya no puedes parar.
Así le pasó a los visitantes, que llegaron a la ciudad para ver a Alondra de la Parra, pero en el transcurso se encontraron con un sin fin de experiencias sensoriales, que incluyen la comida.
De hecho la directora condujo al público por un camino de felicidad y diversión. Ya ha sido comentada la habilidad de Alondra para comunicarse con su público, a quienes ha convertido en verdaderos amantes de los ritmos clásicos, pero también redescubrir otras facetas en la música vernácula y popular, como en el caso de la Conga del Fuego Nuevo, el Danzón No. 2 de Arturo Márquez y el Huapango de José Pablo Moncayo.
La noche del domingo tuvo su momento más álgido tras la ejecución de la Marcha de Zacatecas, con la que Alondra deleitó a los locales y sorprendió a los foráneos. La gente bailó, disfrutó y quedó embelesada.
Desde su pasado minero, Zacatecas ha tenido como vocación embelesar, su gente está acostumbrada a diseñar experiencias gratas y entregar joyas únicas.
En la Mina del Edén pudimos constatar este pasado, en el que los hombres entraron a lo más profundo de los cerros para extraer todo tipo de minerales que enriquecieron a la ciudad, el estado y a México. Por sus túneles se puede oler el tiempo y durante los recorridos uno aprende mucho sobre la historia, pero sobre todo sobre las personas que han construido esta joya enclavada en la región centro-norte de la República Mexicana.
Hace rato hablábamos de la comida; previo al concierto con la directora Alondra de la Parra, preguntamos a la gente sus platillos predilectos. La mayoría se decantó por los tacos “envenenados” y el asado de bodas zacatecano, sin embargo basta con darse una vuelta por los callejones y plazuelas de Zacatecas, para descubrir nuevos placeres, como las “gorditas” en todas sus versiones o los chicharrones de puerco preparados con col, trompa, cueritos, crema, limón y pico de gallo, claro con su toque de salsa casera especial.
Así pues, la gente tomó asiento, entre las miles de sillas dispuestas para la ocasión, esperó paciente, comió alguna de las delicias de la cocina zacatecana, y ya con energía, se entregó por completo a Alondra de la Parra y a la Orquesta de las Américas, que ella misma fundó en el año 2004.

Nueva York marcó la vida de la directora, por eso compartió con los asistentes al 40 Festival Cultural Zacatecas una versión de las melodías que suenan el musical de Broadway: West Side Story (o Amor sin barreras), compuesta por Leonard Bernstein.
“Alondra eleva la calidad del festival; a nosotros nos encanta que traigan artistas de este nivel a nuestra ciudad”, comentó Patricio, universitario de 19 años de edad.
Estamos a la mitad de la celebración; el programa todavía nos depara momentos épicos; el cierre con Billy Idol es una de las actuaciones más esperadas, así que hagan sus reservaciones porque Zacatecas está lista para recibirles y vibrar alto el sábado 11 de abril, cuando el cantante británico interprete himnos pop como “Rebel Yell”, “White Wedding”, “Eyes Without a Face” y “Dancing with Myself”.

