Bad Bunny está a unos pasos de que lo declaren culpable y termine dando 40 millones de dólares a su ex por usar su voz cuando se le dijo que no debía usarla, y aunque el chisme lleva años en internet, hay actualización al respecto que aquí te traemos todito.
Toda esta pelea comenzó aproximadamente hace tres años, cuando Benito estaba despegando en su carrera musical y la historia involucra a su exnovia Carliz de La Cruz Hernández, quien de hecho se preparó súper bien para ser ahora ella misma quien tenga las de ganar todo ese dinero.
La demanda que está por perder Bad Bunny
El Tribunal Supremo de Puerto Rico cerró la última salida que le quedaba a Bad Bunny: su equipo legal intentó archivar la demanda por derechos de autor que interpuso su exnovia Carliz De La Cruz Hernández en marzo de 2023, y el tribunal ratificó que el caso sigue adelante.

Ahora Benito Antonio Martínez Ocasio tendrá que presentarse ante un jurado para defenderse de una demanda de 40 millones de dólares que arrancó con una grabación de celular, una relación terminada y una oferta de 2 mil dólares que ella rechazó. El origen de todo esto es incómodo de una manera muy específica. En 2015, cuando Benito todavía no llenaba estadios ni era el artista latino más escuchado del planeta, él y Carliz De La Cruz tenían una relación.
Fue en esa época cuando ella tomó su celular y grabó una pequeña línea: “Bad Bunny, baby”. Eso es todo. Una frase, un celular, un momento entre dos personas en un baño que se querían y buscaban la identidad de un artista en ascenso.
Bad Bunny usó la frase en “Pa ti”, su colaboración de 2017 con Bryant Myers, y años después la rescató para “Dos mil 16”, una de las canciones más nostálgicas de Un Verano Sin Ti, el álbum que en 2022 se convirtió en fenómeno global. Pero el detallito estaba en que Benito usó el audio para la segunda canción sin ningún permiso firmado. Ningún crédito. Ningún peso.
¡No olvides unirte a nuestra tribu en Instagram!
La oferta de 2 mil dólares y el error que costará caro
Aquí es donde el chisme se vuelve legal. El equipo de Bad Bunny sabía que tenían un problema: la voz en ese audio era de Carliz y los derechos nunca se habían formalizado. La solución que encontraron fue contactarla un día antes del estreno de Un Verano Sin Ti para ofrecerle 2 mil dólares a cambio de que firmara la cesión de derechos. Dos mil dólares por una frase que ya había rodado en canciones millonarias y que estaba a punto de multiplicarse en uno de los discos más grandes de la historia del reggaetón.
De La Cruz, que además es abogada con conocimiento en propiedad intelectual, rechazó la oferta sin dudar. El álbum salió al día siguiente de todas formas, con su voz adentro. Eso fue lo que detonó la demanda formal en San Juan, Puerto Rico: violación de derechos de autor, enriquecimiento injusto, explotación comercial no autorizada de su voz e identidad, y daños a su salud mental por el acoso que sufrió de fans en redes sociales.
La cifra que pide no es simbólica: 40 millones de dólares. Y el tribunal, en lugar de archivar el caso como quería el equipo legal del cantante, decidió que el pleito tiene sustancia suficiente para llegar a juicio.
El Tribunal cerró todas las puertas
Durante meses, los abogados de Bad Bunny trabajaron para desestimar el caso usando argumentos técnicos sobre jurisdicción en materia de derechos de autor. La estrategia no funcionó. El Tribunal Supremo de Puerto Rico ratificó las decisiones de los tribunales inferiores y dejó al artista sin escapatoria: deberá presentarse ante un jurado.
Si el veredicto final favorece a Carliz De La Cruz, Bad Bunny tendría que pagar los 40 millones solicitados, convirtiendo lo que alguna vez fue una grabación de celular entre novios en la factura más cara de su carrera. El caso es también una lección brutal sobre cómo funciona la industria musical cuando la fama llega demasiado rápido: la frase que definió al artista, la que suena cada vez que alguien lo menciona, nunca fue legalmente suya.
Y en otros temas… ¿Te pasa que no sabes qué ver? Suscríbete aquí a NQV (Nada Que Ver) y descubre las mejores recomendaciones para todas tus plataformas de streaming favoritas por solo $20 pesos al mes.

