Daft Punk, el dúo francés que conforma una de las bandas más importantes de nuestros tiempos, tiene una curiosa historia detrás de su nombre: una referencia a las palabras de la crítica a principios de los años 90, que los calificó negativamente sin saber que se convertirían en un fenómeno musical. Así como se dice que en algún momento Meat Loaf tomó el apodo gordofóbico de su infancia para hacerlo su nombre artístico, Daft Punk tomó las críticas y las hizo suyas.

En 1993, Daft Punk aún se llamaba Darlin’, igual que la canción de los Beach Boys en ‘Wild Honey’ de 1967. Y es que, en sus inicios, las principales influencias del dúo seguían siendo la banda de Brian Wilson, así como los Beatles y los Rolling Stones.
Sin embargo, ese mismo año del 93 se publicó una crítica en la revista Melody Maker que los calificaba como “daft punky trash” o algo parecido a “basura tonta y de mala calidad” o “basura punky”. Guy-Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter tomaron esas palabras como un halago y, en lugar de renegar de eso, cambiaron su nombre a Daft Punk. “Daft” también es un acrónimo de ‘A Story about Dogs, Androids, Firemen and Tomatoes’, el nombre de su recopilación de 1999 que une Dogs (”Da Funk” y “Fresh”), Androids (”Around the World”), Firemen (”Burnin’”) y Tomatoes (”Revolution 909″).

Daft Punk evolucionó su sonido poco a poco hacia la música electrónica y dejaron a un lado sus influencias británicas para inclinarse hacia el french house. Y aunque decidirse por el nombre “Darlin’” les costó mucho trabajo, ellos dicen que “Daft Punk” les quedó como anillo al dedo.

