La primera vez que Jim Morrison estuvo en París fue aproximadamente un año antes de morir y sin el amor de su vida: Pamela Courson pero sí con su amigo y manager Leon Barnard. En la Ciudad Luz no eran más que turistas. Visitaron la tumba de Napoleón, fueron a la colina de Montmartre y Jim escribió poemas en la escalinata de la famosa iglesia del Sacre-Coeur. Días después viajaron a España y pasaron más de una semana en Marruecos. Existen fotos de Jim en este lugar vestido con una túnica de colores, bailando con niños marroquíes en la plaza Djemaa El Fn y bebiendo café o té de menta.







Saber lo que pasó el dos de julio no es sencillo, se dice que el poeta y cantante fue con Alain Ronay quien dijo haber notado que en la cara de Jim se veía una máscara de muerte y recuerda que el hipo lo torturaba. Después de la cena Jim caminó solo a casa para mandar un telegrama a su publicista, Jonathan Dolger. Luego fue al cine Actin Lafayette para ver la película de Robert Mitchum Pursued. Hacia el tres de julio de 1971, alrededor de la una de la mañana, Morrison intentó escribir algo pero no tenía suficiente concentración y decidió ver algunas de las películas en Super-8 que él y Pamela habían grabado durante sus vacaciones por Francia, España y Marruecos. Luego puso algunos discos de The Doors.Cuando se fue a la cama tosía demasiado y muchas veces se levantó para vomitar pero le dijo a Pamela que no llamara al médico. Jim llenó la bañera para tomar un baño caliente, pensando que le sentaría bien, pero a primera hora de la mañana Pamela despertó y se encontró la puerta del baño cerrada con llave desde adentro. El miedo la invadió con un escalofrío, llamó a algunos amigos (Alain Ronay, Agnes Varda y Jean Debreteuil); cuando éstos llegaron rompieron juntos la puerta y encontraron a un Jim Morrison tirado en la bañera medio sumergido, recién afeitado, sonriendo y con sangre corriendo desde la nariz hasta su labio superior.El medio francés Max Vasille llegó al apartamento casi a las seis de la mañana y confirmó que el día cuatro de julio de 1971 a las dos y media de la mañana James Douglas Morrison murió por causas naturales, porque se le había detenido el corazón, aunque nunca se hizo una autopsia.La causa más probable de la muerte era la peligrosa mezcla de medicación contra el asma y el alcohol, aunque en abril de 1991, veinte años después, Alain Ronay contó a la revista Paris Match lo que según él le dijo Pamela en aquellos momentos de excitación: “aparentemente el dos de julio Jim se metió algo de heroína que Pamela le consiguió esa tarde y por la noche ambos tomaron una gran dosis, y Jim empezó a escuchar todos los discos antiguos de The Doors. Después de que ambos se fueran a la cama, Jim se metió un poco más de heroína y aparentemente se quedó dormido, mientras la canción “The End” se escuchaba por todo el departamento”. Sin embargo ni la policía ni el médico, Max Vassille, dejaron nota de ningún síntoma de sobredosis. Además, amigos íntimos aseguraron que Morrison le tenía un miedo enorme a la heroína, y que incluso Pamela tenía que esconderla.Lo consecuente a la trágica y sorpresiva muerte ya lo sabemos: en la mañana del siete de Julio de 1971, Jim Morrison fue enterrado en el antiguo cementerio público de Paris “Pére Lachaise”, a cuatro metros de profundidad, en la sexta sección, segunda fila, tumba número cinco. El ataúd y toda la ceremonia costó 878 francos antiguos, unos 50 dólares actuales. En agosto de 1971 las autoridades pusieron en la tumba una placa de madera con el nombre escrito erróneamente “Morisson”, la placa fue robada en pocos meses; en 72 una placa de metal negro fue puesta (también mal escrito el nombre) “Morisson, James Douglas” y sí, también fue robada.

En 1973, una pequeña placa de piedra fue atornillada a la tumba pero también fue robada, por lo que las autoridades decidieron dejar la tumba sin marcar. Así se mantuvo hasta el dos de julio de 1981, un fan yugoslavo esculpió el busto de Jim en mármol blanco y lo puso encima de la tumba,aunque después de ser pintado, roto y casi destruido fue robado la noche del siete al ocho de agosto de 1988 por un fan francés.En diciembre de 1990, la familia Morrison instaló una piedra rectangular con una placa metálica en la que se puede leer James Douglas Morrison, 1943-1971, y una inscripción en griego “Kata Ton Daimona Eaytoy”; las traducciones del antiguo griego pueden ser varias, “El diablo dentro de sí mismo” o también “Para el divino espíritu dentro de sí mismo” y en griego actual: “Él creó sus propios demonios” o también “La genialidad está en su mente”.

