En febrero de 1977, el mundo escuchó por primera vez “Hotel California” de los Eagles, una canción que se convertiría en una de las más escuchadas de la historia. En México y Latinoamérica, esa canción está presente en estaciones de radio públicas, se escucha en las bodas e incluso hay quienes se la dedican pensando que se trata de un tema de amor… aunque más bien es una mescolanza de sectas satánicas, drogas, la ciudad de Los Angeles y la terrorífica historia de un hotel en el que puedes hacer check-out cuando quieras, pero nunca puedes irte.

Don Felder, Don Henley y Glenn Frey escribieron “Hotel California” en los años 70 (y Joe Walsh toca el solo de guitarra, que es considerado uno de los mejores del rock). De acuerdo con una declaración de Frey, la intención era simplemente la de escribir una canción con letras oscuras, inspirada en la novela de 1965 ‘The Magus’ de John Fowles. Para Henley, era la interpretación de los Eagles de la decadente vida de hedonismo de Los Ángeles. “En cada álbum que grabamos hicimos algún comentario sobre la industria musical y la cultura estadounidense en general”, dijo en el documental ‘History of the Eagles’ de 2013 que recoge la trayectoria de la banda.
“El hotel puede tomarse como una metáfora, no solo por la creación del mito en el sur de California, pero también por el mito del sueño americano, porque hay una fina línea entre el sueño americano y la pesadilla americana”. El hotel de la vida real está en Todos Santos, pero el que aparece en la portada del disco está en Beverly Hills.
La letra de “Hotel California”
La historia comienza en una carretera del desierto, donde el protagonista de la historia fuma algo llamado “colitas” y se refiere a una bacha de marihuana, cuyo aroma “se levanta en el aire”. Nota una luz a la distancia, que puede ser una metáfora del estilo de vida de Los Angeles visto desde lejos, lleno de brillo y lujo, y decide detenerse para pasar la noche.
Una mujer lo recibe en el vestíbulo del hotel, quien representa un mal augurio: las malas decisiones que el protagonista está por tomar. Ella enciende una vela, lo guía por un corredor y es ahí donde escucha las misteriosas voces del coro que le dicen “Bienvenido al hotel California” y destacan que es un lugar “encantador” con muchas habitaciones vacantes.

Hay mucha gente disfrutando del hedonismo del hotel, entre drogas y alcohol y un baile que sirve para recordar… o para olvidar. Él pide un vino y escucha las misteriosas voces nuevamente, incluso mientras duerme. El hotel California tiene espejos en el techo y champaña rosada, pero también extraños rituales donde la canción se pone más extraña. Todos en el hotel son prisioneros de sus propias acciones, como aquellos que llegaron a Los Angeles buscando el sueño americano y después no pueden huir.
En la “master’s chambers”, que puede ser un cuarto principal, los huéspedes se reúnen para un festín (que no necesariamente implica comer, sino que se refiere a un ritual de sexo, al uso de sustancias o a ambos). “Lo apuñalan con cuchillos de acero, pero no pueden matar a la bestia”. Esta es la parte que ha llevado a pensar que todo tiene que ver con un ritual satánico, una bestia perversa que lidera una secta.
“Lo siguiente que recuerdo”, cuenta él, “es que corrí hacia la puerta, tenía que encontrar el pasadizo de vuelta a donde estaba antes”. Un hombre misterioso le recuerda que no tiene caso intentar escapar, pues el hotel es una especie de purgatorio y hay forma de llegar, pero no de marcharse: “Puedes hacer check-out cuando quieras, pero nunca puedes irte”.
On a dark desert highway
Cool wind in my hair
Warm smell of colitas
Rising up through the air
Up ahead in the distance
I saw a shimmering light
My head grew heavy and my sight grew dim
I had to stop for the night
There she stood in the doorway
I heard the mission bell
And I was thinking to myself
“This could be Heaven or this could be Hell”
Then she lit up a candle
And she showed me the way
There were voices down the corridor
I thought I heard them say
Welcome to the Hotel California
Such a lovely place (such a lovely place)
Such a lovely face
Plenty of room at the Hotel California
Any time of year (any time of year)
You can find it here
Her mind is Tiffany-twisted
She got the Mercedes Benz
She got a lot of pretty, pretty boys
That she calls friends
How they dance in the courtyard
Sweet summer sweat
Some dance to remember
Some dance to forget
So I called up the Captain
“Please bring me my wine”
He said, ‘We haven’t had that spirit here
Since 1969″
And still those voices are calling from far away
Wake you up in the middle of the night
Just to hear them say
Welcome to the Hotel California
Such a lovely place (such a lovely place)
Such a lovely face
They livin’ it up at the Hotel California
What a nice surprise (what a nice surprise)
Bring your alibis
Mirrors on the ceiling
The pink champagne on ice
And she said, ‘We are all just prisoners here
Of our own device”
And in the master’s chambers
They gathered for the feast
They stab it with their steely knives
But they just can’t kill the beast
Last thing I remember, I was
Running for the door
I had to find the passage back
To the place I was before
“Relax, ” said the night man
“We are programmed to receive
You can check out any time you like
But you can never leave”

