Al parecer Sophie Turner y Joe Jonas cayeron en cuenta de que cualquier decisión que tomen afectará o beneficiará directamente a sus hijas.
Por lo anterior, la pareja que estuvo cuatro años casada y recientemente anunció su separación, llegó a un acuerdo temporal el 25 de septiembre del 2023 en Nueva York, Estados Unidos.
Page Six tuvo acceso a esta documentación en la que se estipula que por el bien de las pequeñas, todos permanecerán en esta ciudad, Long Island y el valle del Hudson, hasta solucionar las diferencias por las custodias.
“Las partes han acordado la entrada de la Orden de Consentimiento Provisional, por propuesta adjunta, sin perjuicio de los reclamos de cualquiera de las partes, que prohíbe la movilidad de los hijos fuera de las jurisdicciones de los Tribunales de Distrito de los Estados Unidos para los Distritos Sur y Este de Nueva York”, se lee en el escrito.

Qué pasa si Sophie Turner o Joe Jonas no lo respetan
En caso de que alguno de los dos no cumpla con el acuerdo temporal, se tomarán acciones legales en su contra, conforme la ley federal o estatal “para proteger el bienestar de los niños involucrados”.
Recordemos que Sophie Turner demandó al cantante por, según aseguró, alejarla de sus hijas “injustamente” después de que Joe se negara a entregarle los pasaportes de las menores.
Ambos habrían acordado que “las niñas podrían al menos pasar algún tiempo durante el día con uno de sus padres hasta que la madre termine sus compromisos de filmación”.
Después de esto, Joe acusó a su ex esposa de usar a sus hijas para que todos crean que es un “mal padre”, algo que considera “repugnante”.
“Joe está furioso con lo último que viene de Sophie, lo que lo hace parecer un padre horrible”, reveló una fuente cercana al cantante a Daily Mail.

Tras la denuncia de la actriz de Game of Thrones, quien se enteró a través de la prensa de que Joe ya había tramitado el divorcio, un representante del famoso habló al respecto.
Aseguró que las pequeñas no estaban secuestradas por su padre y que lo único que busca él es la “custodia compartida”.
“Este es un desafortunado desacuerdo legal sobre un matrimonio que tristemente está llegando a su fin. Cuando se utiliza un lenguaje como ‘secuestro’, es, en el mejor de los casos, engañoso y, en el peor, un grave abuso del sistema legal. Los niños no fueron secuestrados”, confirmó.
