Un usuario de Instagram llamado d.yeego_ subió un video de baile grabado en el Cristo Redentor de Río de Janeiro pensando que era un clip más de viaje. Lo que no sabía era que en el fondo de su toma había captado a Oliver Tree, al youtuber argentino Gaspi y al director Lucas Vignale conversando y riendo, apenas unas horas antes de que los tres murieran en la colisión aérea de Recreio dos Bandeirantes.
El último video de Oliver Tree y Gaspi
El video empieza como miles de clips turísticos: d.yeego_ hace unos pasos de tap frente a la cámara con el paisaje del Corcovado de fondo, sol de Brasil, vibra carioca aunque nublado. Es uno de esos videos que se graban sin pensar demasiado para el recuerdo. Pero cuando la cámara mantiene el encuadre, algo en el fondo cambia todo.
Ahí, entre la niebla aparece el trío. Oliver Tree con su estética inconfundible, platicando con Gaspi y Lucas Vignale como si fuera una noche planeando algún rodaje. Y en un momento que ya se siente casi de otro mundo, tanto el cantante como el youtuber giran la cabeza hacia el sonido del tap, curiosos, antes de retomar su conversación. Es un gesto pequeñísimo. Y por eso duele tanto.

El grupo estaba en Brasil filmando un proyecto audiovisual nuevo, aprovechando las fechas libres entre shows de la gira de Oliver Tree, el mismo que conocimos con Life Goes On y su universo de personajes imposibles. Ninguno de los tres tenía razones para pensar que esa tarde en el Cristo Redentor sería la última que alguien les grabaría vivos.
La normalidad como golpe más duro
Lo que vuelve al clip insoportable no es el drama sino exactamente lo opuesto: la ausencia total de él. No hay un último mensaje, no hay un gesto cargado de significado. Hay tres personas que ríen, que miran a una persona hacer pasos de baile, que existen con toda la ligereza de una tarde libre.
@ceciarmy Este chico se dió cuenta de que en uno de los vídeos que se grabó en Brasil, se podían ver a Oliver Tree, Gaspi y Lucas horas antes de que tuvieran el accidente del helicóptero que les quitó la vida @d.yeego_
Eso es lo que la comunidad digital no puede procesar. Estamos acostumbrados a despedirnos con algo, una última publicación, una historia borrada, un tuit que de repente cobra otro peso. Pero aquí no hay nada de eso. Solo un encuadre ajeno, grabado por alguien que ni siquiera sabía que los estaba filmando, en un lugar que tiene toda la carga simbólica del mundo: los pies del Cristo Redentor, mirando Río de Janeiro desde arriba.
La comunidad ya lo bautizó como homenaje involuntario, y tiene razón. No fue planeado, no fue editado con música triste encima, no fue construido para emocionar. Y quizás por eso emociona más que cualquier video tributo que se haya producido desde entonces.
Y en otros temas… ¿Te pasa que no sabes qué ver? Suscríbete aquí a NQV (Nada Que Ver) y descubre las mejores recomendaciones para todas tus plataformas de streaming favoritas por solo $20 pesos al mes.
