Ximena Herrera lleva menos de una semana en La Casa de los Famosos México 2026 y ya tiene enemigos, risas y una nominación encima. La actriz boliviana, de 46 años, hizo comentarios burlescos sobre las carillas dentales del influencer Masad Altamimi durante una conversación informal con otros habitantes, un momento que se volvió viral y abrió el debate entre sus fans: ¿fue humor de convivencia o fue bullying disfrazado de chiste? Lo que sí está claro es que Herrera ya está entre los siete nominados para la primera eliminación del domingo 2 de agosto en Canal Estrellas y ViX.
Qué dijo Ximena Herrera sobre las carillas de Masad
Durante una conversación con varios habitantes, Ximena Herrera lanzó una serie de comentarios sobre el aspecto dental de Masad Altamimi, el influencer árabe originario de Arabia Saudita que reside en México y acumula más de 2 millones de seguidores en redes. Las bromas apuntaron específicamente a sus carillas dentales, en un tono que arrancó risas dentro de la casa pero que en redes sociales se recibió de manera mucho más dividida.
Algunos usuarios defendieron el momento como el tipo de humor que existe en cualquier convivencia intensa. Otros lo leyeron distinto: Herrera es una figura de la televisión tradicional burlándose de la apariencia física de alguien con menos poder narrativo en ese espacio. Para estos últimos, no importa que haya sido ‘en broma’: la dinámica de poder lo convierte en otra cosa. Amamos que el debate sobre el límite entre el humor y el bullying en los realities siga siendo tan incómodo de resolver.
Por qué este momento importa más allá del chiste
El incidente no ocurre en el vacío. Desde su llegada, Herrera ya había generado polémica por comentarios sobre creadores de contenido digital, una postura que la posiciona claramente en el bando del entretenimiento tradicional frente a los influencers. Esa tensión —actores y cantantes vs. youtubers e instagramers— es el conflicto estructural de esta temporada 4 de La Casa de los Famosos México, y Ximena lo encarna con una comodidad que o bien es estratégica o bien es simplemente su carácter.
Masad, por su lado, salió prácticamente ileso de la primera gala de nominación del 29 de julio. Según la actriz Arantza Ruiz, los participantes evitaron nominarlo por el respaldo que tiene del influencer Aaron Mercury. Ese blindaje informal dentro de la casa lo convierte en un blanco curioso: atacado desde afuera por Herrera, protegido desde adentro por alianzas. Mientras tanto, Herrera acumula 16 puntos menos que Yanet García, quien lideró la nominación con 16 votos y se perfila como la favorita del público para quedarse.
La primera expulsión se definirá el domingo 2 de agosto. Siete nominados, una silla vacía. Y Ximena Herrera ahí, con la lengua que la metió en este lío todavía bien afilada.

