Si alguna vez jugaste con carritos, soñaste con un Mustang o recuerdas los viajes familiares escuchando cassettes en una Explorer, esta celebración te va a pegar directo en la nostalgia.
El pasado 26 de junio, Ford celebró sus 100 años en México y lo hizo en grande: una gala con alfombra azul, autos clásicos que parecen sacados de una película, arte inspirado en ingeniería, y un montón de historias que conectan con varias generaciones.
Entre los modelos que más suspiraron fueron: el icónico Ford Mustang Shelby GT 1965, Ford F-100 1970 y Ford Bronco 1975. Además, hubo una instalación artística en papel a cargo del estudio LePapier inspiradas en la ingenieria y diseño de la marca.

Esto sucedió en CDMX, y el evento estuvo conducido por Monserrat Oliver junto a Lucien Pinto, CEO de Ford México, Centroamérica y el Caribe. Durante su discurso, Pinto compartió una frase que llenó de emoción a los asistentes:
“La confianza de nuestros clientes ha sido nuestro mayor motor. Cada Ford en la carretera, cada vehículo elegido por una familia o empresa, es un voto de confianza en nuestra calidad, innovación y promesa de marca. Gracias por permitirnos ser parte de sus vidas, sus viajes y sus sueños.”
Pero no todo fue nostalgia, también se reconoció a los distribuidores que han sido parte clave de esta historia:
- Legado de Excelencia a Grupo Plasencia y Country Américas.
- Distribuidores con Mayor Antigüedad para CDA Península (110 años) y Sánchez Automotriz (100 años).
- Líder en Escuelas Ford 2024 a Grupo Dinastía Automotriz de Oaxaca.

“Ustedes son el corazón de Ford en cada rincón del país. Muchas de sus familias han dedicado generaciones enteras a la marca, transmitiendo el amor por Ford de abuelos a padres, y de padres a hijos. Esa lealtad y compromiso inquebrantable son lo que nos ha permitido crecer y consolidarnos”, comentó Pinto.
Además, ¿a qué edad te enteraste que Ford no sólo construyó autos, también ayudó a pavimentar las primeras carreteras del país, puso en marcha la primera ruta de transporte público en CDMX con el Modelo T y generó miles de empleos a lo largo de 100 años.
Un siglo después, siguen ahí: evolucionando contigo, pero sin perder el toque clásico que te hace voltear cada vez que pasa un Mustang por la calle.
