Cuando Aldo de Nigris habló públicamente sobre su atracción por las mujeres gordas, encendió una conversación que casi nadie quiere tener en voz alta. Después de la conversación que abrió Aldo, necesitamos hablar sobre por qué muchos hombres prefieren callar sus gustos: entre la presión social, los estereotipos de masculinidad y el miedo al juicio.
Que una figura pública como Aldo de Nigris sobre todo durante la emisión de La Casa de los Famosos confiese un gusto personal tan poco normalizado y que llena de verguenza a muchos, hace que el tabú comience a romperse por fin. Para muchos hombres, reconocer una preferencia por cuerpos grandes sigue siendo incómodo porque choque con ideales estéticos y con expectativas sobre lo “aceptable” para la masculinidad. Más allá del chisme, hay razones culturales y emocionales que explican ese “pudor” —y entenderlas ayuda a hablar del tema sin exotizar ni reducir a las mujeres a un objeto.

Aldo de Nigris dijo lo que muy pocos hombres se atreven a decir
Desde tiempo antes de entrar a La Casa de los Famosos y en una conversación con Abelito dentro del reality, Aldo de Nigris ha tocado el tema de su gusto personal por las mujeres de cuerpo grande.
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“Me gustan gorditas, te lo juro, no te lo voy a negar. Al niño bien le gustan gorditas”, dijo Aldo de Nigris en el podcast improvisado con Abelito.
Aldito dice que le gustan con curvas y de pelo negro, pero que no tiene un tipo y se guía más por la vibra. #LCDLFMx3 #LaCasaDeLosFamososMx pic.twitter.com/M2dbnf8yAd
— Emmanuel ZP (@EmmanuellePaez) August 12, 2025
También explicó que antes se guiaba más por el físico, pero que ahora prioriza mucho más la conexión emocional. Dijo que normalemente siente mayor afinidad con mujeres de talla grande, aunque también puede sentirse atraído por mujeres delgadas si hay química y que eso es lo que más le interesa. Algo que Aldo de Nigris dejó en claro, es que no se trata de un fetiche, sino de un gusto genuino, y que ha dejado de lado los estándares físicos para enfocarse en lo que siente.
“Normalmente si están un poco gorditas siento más conexión, no sé por qué. Yo creo que pasando lo gordibuena, hay flaquitas muy bonitas”.
Por qué a los hombres les da vergüenza admitir que les gustan las gordas
Muchos hombres y quizá el mismo Aldo de Nigris, han crecido con la idea de que el deseo se tiene que ver de tal o cual manera. Los medios, la publicidad y hasta los chistes entre amigos repiten que lo atractivo es lo delgado y confesar que te gusta algo que se sale de la caja, suena inmediatamente raro, “fuera de norma”, o incluso hasta a un fetiche.
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Además si lo dices en un grupo, te pueden poner apodos, te pueden tachar de “raro” o de “menos hombre” por no seguir el estándar, y en redes ese juicio se amplifica al doble. Muchos hombres prefieren quedarse callados antes que admitir una preferencia.
Y hay un punto clave que debemos tener en cuenta, la gente tiende a confundir preferencia con fetiche. Mucha gente piensa que si a un hombre le atraen cuerpos grandes automáticamente está exotizando o cosificando, por eso muchos prefieren no hablar. Hay vergüenza porque cualquier explicación personal puede ser leída como “fetiche” antes que como gusto genuino. Es como preferir a una mujer con el cabello lacio que chino.
Para acabar de rematar, a los hombres se les enseña a no ser vulnerables, a no hablar de lo que desean o sienten, pues mostrar vulnerabilidad se interpreta como debilidad. Decir “me gustan las gorditas” para muchos es también decir “me gusta algo que la sociedad penaliza”, y eso asusta.
Que una figura como Aldo de Nigris lo diga no es (o no debería ser) un escándalo, sino, el empujón que necesitábamos para dejar de avergonzarnos de los propios gustos. No se trata de celebrar ni de fetichizar, sino de normalizar que cada quien se atrae de formas distintas y que admitirlo no debería costar.
