Por fin aprendí que el amor tiene límites y ponerlos no me hizo perderlo, me hizo sanarlo

2 min de lectura
Please go to your Post editor » Post Settings » Post Formats tab below your editor to enter video URL.

Hubo un momento en el que pensé que amar significaba darlo todo sin medida. Que el amor “real” era aquel que aguantaba, comprendía y cedía, aunque a veces doliera, me repetía que las relaciones eran así: complicadas, intensas, llenas de sacrificios. Pero un día, me di cuenta de que ese tipo de amor sin límites estaba empezando a romperme.

No fue una gran pelea ni una historia trágica, fue algo más silencioso: un cansancio emocional que ya no podía disfrazar, me vi a mí misma diciendo “sí” cuando en realidad quería decir “no”, quedándome cuando necesitaba espacio, justificando actitudes que no me hacían bien solo porque “así era él” o porque “yo también tenía mis defectos”. Y aunque amaba, empecé a sentirme chiquita e invisible dentro de mi propia relación.

Lee también: No quería envejecer por miedo a que se me acabara la vida hasta que entendí que los 50 son los nuevos 30

Fue entonces cuando entendí algo que me cambió por completo: poner límites no era alejarme del amor, era acercarme a uno más sano, no era imponer reglas, era protegerme; no era egoísmo, era respeto.

Por fin aprendí que el amor tiene límites y ponerlos no me hizo perderlo, me hizo sanarlo

Cuando comencé a hablar desde la honestidad y no desde el miedo a perderlo, todo se acomodó, dejé de intentar ser “la novia perfecta” y empecé a ser simplemente yo, con mis tiempos, mis emociones y mis necesidades. Le dije lo que me dolía, lo que no estaba dispuesta a aceptar y lo que realmente necesitaba para sentirme en paz.

Y lo más bonito fue descubrir que, lejos de rompernos, eso nos unió más. Él empezó a escucharme diferente, a entender que el amor no es sobre adivinar lo que el otro quiere, sino sobre aprender a comunicarse sin miedo, dejamos de discutir por tonterías y empezamos a construir desde el respeto.

Poner límites cambió nuestra relación, pero sobre todo me cambió a mí, aprendí que amar no significa cargar con todo, ni perderte por hacer feliz a alguien más. Amar también es saber cuándo detenerte, cuándo cuidar tu energía, cuándo decir “hasta aquí” sin sentir culpa.

Si quieres escuchar más sobre este tema y como es que ha cambiado el concepto del amor a lo largo de los año, entonces tienes que escuchar el episodio: ¿Cómo ha cambiado el amor? del podcast YOLO: REDEFIENDO LA ADULTEZ, disponible en Spotify y Youtube.

Por cierto, si te gusta analizar historias de amor ajenas para entender la tuya, únete a Yo en el amor, una comunidad donde hablamos de relaciones reales, corazones rotos, dudas existenciales, apps de citas, vínculos bonitos y todo lo que pasa cuando intentamos querer y que nos quieran.

Mercado de sonorita
Historia anterior

El escalofriante Mercado de Sonorita, el lugar donde los demonios escuchan tus plegarias

Rosalía
Siguiente historia

Apenas puedo con mi español y Rosalía aprendió 13 idiomas para cantar en su nuevo álbum

Lo más reciente de Estilo de Vida

× publicidad

Don't Miss