Ir a Cancún con poco dinero suena imposible, lo sé. Pero hace poco decidió lanzarme a la aventura con un presupuesto muy limitado y, honestamente, terminé con más recuerdos que deudas. Aquí te dejo los 6 lugares que más valieron la pena y, de paso, te cuento cómo Airbnb fue mi salvación para que el viaje no se me fuera todo en hospedaje y transporte.
1. Playa Delfines, también conocida como “el paraíso gratuito”
Esta playa pública es TODO. Arena blanca, mar turquesa, cero costo. Además, tiene el icónico letrero de “Cancún” para tomarte la foto que grita “ya ando en el Caribe, compa” .
Fui temprano con unas frutas que compré en el súper y me pasé horas acostada viendo el mar sin gastar un solo peso.
Para este lugar, reservé un departamento en Airbnb muy cerca de la playa. Tenía cocina, así que pude preparar mis snacks y ahorrarme los precios turísticos.
2. Mercado 28: el lugar perfecto para comer rico y barato
¿Quieres comer como local? El Mercado 28 es tu lugar. Comí unos tacos de cochinita pibil que todavía sueño, y todo me salió por menos de $150 pesos. También hay souvenirs más baratos que en la zona hotelera.
Al estar en el centro de Cancún, muchos Airbnb a muy buen precio están cerca de aquí. Caminar entre calles locales en vez de avenidas llenas de turistas fue parte del encanto.

3. El Meco: ruinas mayas sin multitudes
Si quieres una experiencia tipo Chichén Itzá pero sin pagar tanto ni morir bajo el sol con mil turistas, El Meco es una joyita escondida al norte de Cancún. La entrada cuesta $65 pesos, y hasta puedes ver el mar desde lo alto de la pirámide.
Gracias a Airbnb, pude hospedarme en Puerto Juárez, y estaba a sólo 10 minutos de estas ruinas. ¡Y con vista al mar!
4. Laguna Nichupté: atardecer 100/10
No todo en Cancún son playas. Me di un paseo por la laguna Nichupté y vi uno de los atardeceres más bonitos de mi vida. Hay tours en kayak que no son caros si reservas con anticipación, pero incluso el simple hecho de caminar por la orilla vale muchísimo la pena.
Te cuento que el anfitrión de mi Airbnb fue el mejor. Me recomendó el lugar exacto para ver el atardecer. Esa es otra cosa que me encanta: siempre tienen consejos locales que no aparecen en Internet.

5. Isla Mujeres (y cómo llegar sin gastar todo en el ferry)
Tomé el ferry desde Puerto Juárez por solo $240 pesos (ida y vuelta), y pasé el día recorriendo Isla Mujeres. Renté una bici, nadé en Playa Norte (considerada una de las mejores del mundo) y comí ceviche frente al mar. Sí, todo eso sin gastar un dineral.
Ideal para grupos y familias, aprovechas mejor tu presupuesto sin sacrificar comodidad.
6. Museo Subacuático de Arte (MUSA): arte bajo el agua
Este lugar es lo más genial si te gusta el snorkel o el buceo. Hay más de 500 esculturas sumergidas entre Cancún e Isla Mujeres. En Airbnb encontré una experiencia de buceo y fue una de las más alucinantes de mi vida.

Viajar barato a Cancún sí se puede. La clave está en moverse, comer y hospedarse como local. Para mí, Airbnb fue un cambio de juego: encontré lugares seguros y a muy buen precio, bien ubicados, con cocina, Wi-Fi (porque obvio subí todo a stories), y consejos de gente que vive ahí y ama su ciudad. Reserva AQUÍ y vive la magia de Cancún en todo su esplendor.
Sí, fui a Cancún sin millones, pero regresé con memorias que valen oro.

