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ESTILO DE-VIDA

Carta a mi perro que ya está en el cielo

Siempre fuiste una gran compañía y te llevamos en el corazón desde el primer momento que llegaste a nuestras vidas.

Me acuerdo cuando llegaste a casa. Eras una cachorrita muy tierna con un color inusual, pues parecías una vaquita bebé.

Fuiste un regalo para mi hermana, pero sin duda te convertiste en parte de la familia desde el día uno. 

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Ya pasó más de un año desde que te fuiste al cielo de los perritos, pero seguimos recordándote con mucho cariño, pues tenerte por más de 10 años significó mucho para nosotros y vivimos contigo etapas muy importantes en nuestras vidas.

Todavía siento algo raro en el estómago cuando me acuerdo del momento en que me avisaron que te habías ido, que tu cuerpo viejito no aguantaba más. Ese día, vi un hermoso atardecer y por la noche, tuve una plática intensa sobre la muerte, pues con mi abuelita ya esperábamos lo peor y tú estabas en el veterinario luchando por tu vida.

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Y durante mi infancia siempre estuve acompañada de mascotas y por lo mismo mi amor por lo perritos siempre ha estado presente, pero sin duda la muerte de los compañeros de vida es muy triste. 

Recuerdo a 'La negra' y a 'Blondie'. A la cocker color negro la vi morir frente a mis ojos debido a que le dio un ataque y como yo apenas era una niña, en aquel momento no entendí lo que pasaba. De nuestra amada Blondie (quien vivió con nosotros también durante varios años) no me pude despedir 100% porque desafortunadamente la tuvieron que dormir para que ya no sufriera de esa grave enfermedad, pero me acuerdo mucho que, sin saberlo, una noche antes de alguna manera 'me despedí' porque la abracé mucho y ella me dio muchos besitos como si supiera que era la última vez que nos veríamos.

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Los años contigo fueron increíbles y lo más bonito es que nos regalaste a la pequeña Alika, tu hija con quien compartiste tu vida y que aún sigue con nosotros.

Qué hermoso fue saber que mi hermana te llevó a conocer la playa y que fuiste muy feliz ahí. Qué hermoso y también gracioso fue saber que amabas comer jitomates. Qué loco fue saber que moriste a las 11:11 pm.

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En fin, toda tú y tu esencia fueron increíbles y tú como cualquier otro perro marcaste los corazones de algunos humanos.

Desde este lado te digo hasta el cielo de los perritos que me da gusto saber que te fuiste tranquila y llena de cariño.

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Siempre te amaremos y recordaremos, Tachita.

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