Carta para las personas que no pueden disfrutar un buen día por temor a que algo terrible lo arruine

2 min de lectura
Carta para las personas que no pueden disfrutar un día bueno por temor a que algo terrible lo arruine

Hay días en los que todo parece estar bien, demasiado bien. Te despiertas sin prisa, el café sabe justo como te gusta, tu canción favorita suena en el camino, el sol cae bonito sobre tu cara y, por un momento, sientes que la vida te sonríe. Pero antes de poder disfrutarlo por completo, aparece esa voz en tu cabeza: “Esto no puede durar mucho. Algo malo va a pasar.” Si algo así te ha pasado, esta carta es para ti.

No eres la única a la que le ha pasado y es justo en ese momento en donde se va la paz, esa calma que tanto esperabas se convierte en ansiedad. Tu cuerpo se tensa, tu mente empieza a buscar señales de peligro y todo lo que era bonito se transforma en una cuenta regresiva para lo que tu cabeza cree que será el final.

Carta para las personas que no pueden disfrutar un día bueno por temor a que algo terrible lo arruine

A muchas personas les pasa, ese miedo a que la felicidad sea una trampa es más común de lo que parece. Vivimos con tanto sobresalto, tanta pérdida y decepción acumulada, que el cerebro aprende a protegerse incluso de lo bueno: “Si me preparo para lo peor, no dolerá tanto si llega.”, es lo que muchos suelen pensar, pero lo que  nadie te dice es que, mientras esperas lo malo, también te estás perdiendo lo bueno.

Lee también: Mercurio retrógrado me tiene en su lista negra y ya no sé cómo defenderme

Y sí, da miedo soltar el control o confiar en que un día bonito puede ser solo eso: un día bonito. No tener que analizar cada detalle ni buscar señales del universo de que algo va a salir mal, pero mereces hacerlo y vivir sin estar todo el tiempo esperando que se rompa lo que amas.

Carta para las personas que no pueden disfrutar un día bueno por temor a que algo terrible lo arruine

No es tu culpa si sobrepiensas, crecer con incertidumbre, decepciones o pérdidas deja cicatrices invisibles que se activan incluso cuando todo parece bien, pero tampoco es bueno que te quedes ahí, p uedes aprender a disfrutar sin miedo, poco a poco, sin presionarte. Empieza por momentos pequeños: respirar profundo, notar un olor que te gusta, agradecer una conversación que te hizo sonreír y cuando aparezca el pensamiento de “esto no va a durar”, respóndele con calma: “Eso está bien. Pero por ahora, sí está pasando, y quiero sentirlo.”

No te castigues por no saber disfrutar todavía, el cerebro también necesita práctica para aprender a confiar. Así que, si hoy tienes un buen día, no corras a esconderte de él, solo vívelo. y recuérdalo cuando vuelvas a sentir miedo.

Por cierto, si te gusta analizar historias de amor ajenas para entender la tuya, únete a Yo en el amor, una comunidad donde hablamos de relaciones reales, corazones rotos, dudas existenciales, apps de citas, vínculos bonitos y todo lo que pasa cuando intentamos querer y que nos quieran.

Joyas robadas museo louvre 6 - ¡ni en misión imposible! : todas las joyas que fueron robadas del museo louvre y la historia detrás de ellas
Historia anterior

¡Ni en Misión Imposible!: Todas las joyas que fueron robadas del museo Louvre y la historia detrás de ellas

Pedro pascal
Siguiente historia

Pedro Pascal se puso a bailar cumbia en una protesta y definitivamente es tu tío de los pasos prohibidos en tus XV

Lo más reciente de Estilo de Vida

× publicidad

Don't Miss