Se tenía que decir y se dijo: el cabello también sufre en verano y no hablamos de una tragedia digna de película dramática, pero sí de una realidad que puede afectar a tu cabello más de lo que crees.
Cuidarse el cabello no debería ser algo de solo algunos días y en los días de calor, playa, sol y sudor todo se puede complicar muchísimo más. La humedad descontrola por completo el cabello, el calor te hace sudar más y de pronto tu cabello se ve súper opaco, pegajoso y fuera de control.
Pero calma, no hace falta cortarse el fleco por impulso (otra vez) o hacerte un bob por el estrés del momento, basta con ajustar un poco tu rutina y entender cómo tratar tu pelo para que, incluso con 30 grados y el sol encima, siga viéndose como tú quieres.
Lee también: ¿Cómo hacer colágeno casero para el cabello?: La receta fácil que lo dejará más fuerte y brillante que nunca
Esto es lo que el calor le hace a tu melena y como puedes evitarlo

Primero hay que aceptar algo: todos los tipos de cabello pueden tener frizz. No importa si es lacio, ondulado o rizado, si está pintado o virgen, la humedad hace que el pelo absorba agua del ambiente, lo que separa las fibras capilares, rompe el equilibrio y entonces viene la peor parte: se levanta, se esponja, se enreda o simplemente se ve raro.
Entonces, ¿cómo se controla el frizz sin tener que caer en el chongo improvisado de diario?
1. El shampoo sí importa (y mucho)
Puede sonar básico, pero usar un shampoo que no va con tu tipo de pelo es como ponerte jeans mojados: incómodo y nada favorecedor. Busca fórmulas hidratantes que no sean pesadas y sobre todo, que se adapten a tus rizos, ondas o lacios. Un shampoo muy astringente puede resecarte; uno muy oleoso puede engrasarte, asi que asegúrate de encontrar el ideal para ti.

2. Acondicionador = tu nuevo mejor amigo
No lo dejes solo para los días de spa, un buen acondicionador ayuda a cerrar la cutícula del pelo y evita que absorba humedad como si fuera esponja. Si puedes, agrega uno que no se enjuague a tu rutina, la clave es que sea ligero, sin sensación pegajosa ni olor demasiado cargado.
3. Las mascarillas salvan vidas (y tu cabello)
Sí, suena dramático, pero una buena mascarilla de hidratación puede marcar la diferencia y lo mejor es que no necesitas gastar millones: en cualquier supermercado encuentras opciones decentes. Lo importante es aplicarlas una vez a la semana y dejar que hagan lo suyo mientras te bañas o ves TikToks en la regadera.
4. Productos para peinar: sí, pero con cuidado
Cremas, ceras o mousse pueden ayudarte a controlar el frizz y definir peinados, siempre y cuando no termines pareciendo que usaste gel de los 2000. Busca productos ligeros y con un aroma suave.

5. Ya hazte ese corte que has estado posponiendo
No esperes a que tu pelo parezca escoba de bruja, las puntas abiertas y resecas son más propensas al frizz y a verse opacas. Un corte cada dos o tres meses ayuda a que todo se vea más sano, manejable y con forma.
¿Por qué en verano el cabello se ve sucio tan rápido?
En verano, el pelo tiende a verse más grasoso por una combinación de calor, sudor y aumento en la producción de sebo natural del cuero cabelludo, cuando la temperatura sube, el cuerpo suda más para regularse, y ese sudor se mezcla con los aceites naturales del cuero cabelludo, haciendo que el pelo se vea pesado, sucio o brillante demasiado pronto.
Además, el calor puede estimular más las glándulas sebáceas, provocando que generen más grasa de lo normal y como si eso no fuera suficiente, muchas veces el exceso de productos o el uso de shampoos muy agresivos desequilibra la hidratación, provocando que el cuero cabelludo “piense” que necesita producir aún más grasa para compensar.
Para evitar eso puedes usar agua fría para sellar la cutícula capilar, no es necesario que te bañes con agua helada, pero termina tu baño con un chorrito de agua fría, eso evitará el exceso de grasa y le dará un brillo natural a tu cabello.
Por cierto, si te gusta analizar historias de amor ajenas para entender la tuya, únete a Yo en el amor, una comunidad donde hablamos de relaciones reales, corazones rotos, dudas existenciales, apps de citas, vínculos bonitos y todo lo que pasa cuando intentamos querer y que nos quieran.
