La proteína en polvo se ha vuelto un must para todos los gym rats, pero hay algo que deberías saber antes de comprar tu siguiente bote.
La moda de estar en gym, tener cuadritos y hacer pesas ha llegado muy lejos, poniendo de moda también suplementos y proteína en polvo para hacer crecer tus músculos más rápido, sin embargo, hay un riesgo que todos estamos corriendo y hay quienes aún no se quieren dar cuenta. La popularidad de este tipo de productos no es ninguna coincidencia, pues en el mundo en el que vivimos, donde todo es inmediato y tenemos muy poco tiempo, estas proteínas le han hecho el favor a millones de hombres y mujeres por ser rápidas y prácticas.
La proteína en polvo podría arruinar tu vida de gym rat
Según un metaanálisis internacional, publicado en Nutrición y Salud, encontró que superar los 3.4 gramos de proteína en polvo por kilo de peso corporal al día puede reducir la testosterona masculina hasta en un 30%. Y aunque es muy riesgoso, la realidad es que es un nivel es muy superior al recomendado para atletas (que suele estar entre 1.8 y 2.2 g/kg), y casi nadie lo alcanza sin seguir dietas extremas.
Lee también: Estas bebidas podrían hacerte perder el cabello y esto es lo que recomiendan los expertos

Quienes se encuentran más en riesgo de sufrir alguna consecuencia son los físico culturistas o atletas que combinan dietas hipocalóricas severas con ingestas desproporcionadas de proteína, así como personas que restringen carbohidratos drásticamente y sobrecargan el hígado y los riñones con subproductos del metabolismo proteico.
Y es que el problema no solo es la testosterona, sino que también se ha demostrado que el exceso de proteína en polvo genera más ácido úrico y calcio en la orina, lo que puede provocar cálculos renales y daño renal progresivo. Incluso, en casos muy extremos, el metabolismo podría alterarse tanto que podría dañar el hígado.
Lee también: Las terribles consecuencias que podrías experimentar si sigues alaciándote así el cabello

Otros síntomas relacionados debido al exceso de consumo de proteínas de este tipo son:
- Fatiga crónica: por desequilibrio hormonal y sobrecarga renal.
- Cambios de humor: la testosterona baja puede afectar el estado de ánimo.
- Rendimiento físico disminuido: irónicamente, el abuso de proteína puede frenar el progreso muscular.
Siempre que vayas a consumir suplementos o integrar hábitos de este tipo en tu vida diaria, lo más recomendable es que lo consultes antes con tus médicos para asegurar que no haya ningún tipo de riesgo y que lo hagas correctamente. El punto no es satanizar la proteína en polvo, sino estar infomados y saber qué riesgos podrías tener.
