Si es para mí, no es un gasto, es una inversión. es mi mantra de la adultez.Y aunque podríamos debatir durante horas si realmente necesitábamos esa crema de 2 mil pesos, ese masaje mensual o el gadget que promete mejorar una rutina cotidiana, hay algo cierto: cada vez prestamos más atención al cuidado personal.
Y siento que eso es parte de convertirse en adulto premium: buscar productos que realmente resuelvan un problema y hagan mejor algo que hacemos todos los días. Y pocas cosas son tan cotidianas como lavarnos los dientes. Por eso, la gran sorpresa presentada este 1 de septiembre en París resultó tan inesperada.
Días antes, acá en CDMX, pudimos conocer de primera mano uno de los lanzamientos más inesperados de Dyson: su primer cepillo de dientes. Después de cambiar la forma en que aspiramos nuestra casa o nos estilizamos el pelo, la marca ahora quiere transformar algo que hacemos, idealmente, dos veces al día.
El resultado es el Dyson CameraJet, un cepillo con una cámara integrada capaz de identificar los espacios entre los dientes y dirigir hacia ellos un chorro de precisión mientras te cepillas.

¿Realmente necesitábamos otro cepillo de dientes?
La lógica detrás del producto parte de un problema bastante real: nos lavamos los dientes todos los días, pero eso no significa que necesariamente los estemos limpiando bien.
De acuerdo con datos compartidos por la compañía, 9 de cada 10 personas no utilizan hilo dental con la frecuencia recomendada y, en promedio, dedicamos apenas 45 segundos al cepillado, muy por debajo de los dos minutos recomendados. Los espacios entre los dientes son, precisamente, una de las zonas que más solemos pasar por alto.
Pensé dos cosas: qué estrés esas cifras y qué real la filosofía de Dyson de identificar un problema cotidiano que no siempre vemos y buscar una solución tecnológica.
La característica más sorprendente del CameraJet es su cámara macro de 100 mil píxeles. Esta trabaja junto con Gap Optical Targeting, un sistema de aprendizaje automático que analiza 28 imágenes por segundo para identificar y localizar los espacios entre los dientes.
Cuando detecta uno, el dispositivo puede dirigir hacia esa zona un chorro de precisión en apenas 100 milisegundos.
No se trata simplemente de agregar una cámara a un cepillo. La tecnología responde a una idea bastante sencilla: es difícil limpiar con precisión algo que no podemos ver.
El producto es resultado de seis años de desarrollo, en los que participaron 661 ingenieros y 30 profesionales de la salud dental. El sistema de aprendizaje automático fue entrenado con más de 470 mil imágenes dentales.
Sí, todo eso para lavarte los dientes.

El cepillado también importa
La tecnología no se limita a la cámara. El cabezal tiene una forma contorneada y combina dos tipos de cerdas: unas internas, ligeramente más firmes, para ayudar a eliminar manchas superficiales, y otras externas y más suaves para limpiar la línea de las encías.
También incorpora una tecnología de oscilación sónica variable que modifica continuamente el movimiento de las cerdas para evitar que pierdan eficacia, especialmente en zonas difíciles de alcanzar. Según pruebas externas citadas por la compañía, puede eliminar hasta un 69% más de placa en estas zonas frente a cepillos eléctricos premium líderes del mercado.
Y como yo lo veo, quizá la parte más ambiciosa del CameraJet es que intenta integrar la limpieza interdental en el propio cepillado.
Utiliza un depósito de enjuague bucal y un sistema llamado Conical Jet, diseñado para liberar un chorro de forma cónica y cubrir una mayor superficie que los chorros tradicionales tipo aguja. La tecnología fue desarrollada y probada, entre otros procesos, con una placa bacteriana simulada creada en colaboración con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur.
La idea es sencilla: muchas personas saben que deberían limpiar entre sus dientes, pero eso implica agregar otro producto y otro paso a la rutina. La apuesta aquí es hacerlo mientras te cepillas.
La cámara también permite visualizar el interior de la boca en tiempo real desde la aplicación MyDyson™. Según la compañía, las imágenes no se almacenan ni en el dispositivo ni en la nube, y la app ofrece guías y mapas de cobertura para ayudar a mejorar la técnica de cepillado.

El Dyson CameraJet llegará a México con un precio de $9,999 pesos mexicanos y estará disponible en Ultra Blue y Ceramic Pink.
¿Es un cepillo de dientes caro? Definitivamente. Pero después de conocerlo de primera mano, también queda claro que difícilmente busca competir como un cepillo convencional.
Lo más interesante de este inesperado lanzamiento es que toma una rutina que hacemos prácticamente en automático y se pregunta qué problemas siguen sin resolverse.
La respuesta está en los espacios que no vemos, en las zonas que dejamos atrás y en algo tan cotidiano como lavarnos los dientes.
Porque, al parecer, incluso eso podía reinventarse.
