
Existe un sinfín de diseños que te pueden gustar, quizá tengas una historia que detallen los trazos que cubren tu piel, pero ¿ya conoces los contras de tener grandes cantidades de tinta en tu cuerpo?

Este tipo de tatuajes se han posicionado entre las preferencias de las personas por sus singulares diseños y dimensiones. Aunque al inicio eran utilizados para tapar aquellos trazos que por alguna razón las personas ya no querían, ahora se han convertido en unos de los favoritos. La tinta negra permite reparar visualmente los que ya se encuentra fijado, sin importar el color que posea, para así dar paso a la creación de un nuevo tatuaje.

¿Qué contiene la tinta?

De acuerdo con un estudio realizado por el Servicio de Ciencia y Conocimiento de la Comisión Europea aunque el 80% de los colorantes utilizados en este tipo de procesos son orgánicos, 60% corresponden a pigmentos azoicos, mismos que pueden liberar aminas aromáticas que pueden causar cáncer o defectos genéticos. La degradación de ellas ocurre en la piel cuando se le expone a radiación solar o láser.

En estas tintas se han hallado la presencia de hidrocarburos policíclicos, metales pesados y contaminación microbiológica. Aunque el porcentaje de incidencia es bajo, las personas que se tatúan pueden producir infecciones bacterianas debido a la mala higiene.
La tinta de los tatuajes se inyecta en la dermis y permanece durante un largo tiempo en el cuerpo, por eso las personas se encuentran expuestas a cierto efectos producidos por los productos químicos contienen.

Posibles efectos

En ciertos casos se ha detectado que la acumulación de tinta en las células del sistema inmunitario puede ocasionar síntomas similares a los de un linfoma –tipo de cáncer en el sistema linfático- aun cuando ha pasado mucho tiempo desde que se hizo un tatuaje.

Otro estudio realizado en 2018 detectó que las tintas azul y la negra se han relacionado en mayor medida con el tipo de cáncer de piel más grave –melanoma-.
El verdadero riesgo

De acuerdo con la Comisión Europea gran parte de la tinta que se emplea para realizar los tatuajes no se produce de manera específica para aplicarse en la piel, algunos no cuentan con la autorización cosmética y se les ha detectado presencia de impurezas.

Cabe señalar que no se ha comprobado la relación entre el riesgo de padecer cáncer de piel con el hecho de tatuarse, no obstante, tampoco se ha excluido. Sin embargo, para aquellas personas que han decidido tatuarse se les recomienda acudir con tatuadores profesionales y evitar sitios clandestinos.
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Si no quieres corres un gran riesgo, puedes probar con diseños pequeños o con algunos símbolos.

