El método anticonceptivo más usado en Colombia y que todos critican

Jueves, 14 de diciembre de 2017 15:56

|Karolina Muñoz

Según reporte de Profamilia, la esterilización femenina sigue siendo uno de los métodos más usados por las mujeres y la edad al momento del procedimiento es cada vez menor

Hace unos años tener hijos parecía ser el orden de la vida: conseguir pareja, tener una casa, criar a los hijos y envejecer viéndolos crecer. Afortunadamente, los estilos de vida han cambiado y conformar una familia ahora es más una decisión. En Colombia, Profamilia desde hace 53 años ha venido trabajando en materia de educación y garantía de los derechos sexuales y reproductivos, así como por brindar acceso a los diferentes métodos anticonceptivos de hombres y mujeres del país. Por medio de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud – ENDS 2015—, que realiza el Ministerio de Salud y Protección Social cada cinco años, presenta el estado actual de la planificación familiar de los colombianos. De acuerdo con la ENDS, la esterilización femenina sigue siendo uno de los métodos más usados por las mujeres unidas (35 %), seguido de la inyección (14 %) y la píldora (7 %). Y en las mujeres no unidas sexualmente activas, los métodos de uso actual son: inyección (18 %), condón masculino (16 %) y píldora (13 %). Es importante resaltar que la edad al momento de la esterilización es cada vez menor, el 23 % de las mujeres esterilizadas se operan antes de los 25 años y alrededor del 80 % antes de los 35 años.



Aunque la Ley 1412 de 2010 autoriza la realización de la ligadura de trompas y de la vasectomía en Colombia de forma gratuita a cualquier mayor de edad, sin restricciones ni condiciones, como una forma de fomentar la responsabilidad parental, sorprende la reacción de la sociedad cuando un hombre o mujer joven y sin hijos solicita a la EPS realizarse una cirugía para ser estéril. Existen prejuicios y desconocimientos sobre el tema, por lo que estas decisiones suelen cuestionarse por adultos que afirman cosas como “Se van a arrepentir”. Sin embargo, estos jóvenes toman la decisión de esterilizarse por diferentes razones: porque es la forma de tomar conciencia sobre la superpoblación actual, tienen en cuenta los miles de niños esperando un hogar y prefieren la adopción como una alternativa para formar una familia. Incluso algunos deciden no tener hijos porque no se ajusta a sus proyectos de vida y otros porque no están de acuerdo con los métodos de planificación actual.


Instituto Colombiano de Bienestar Familiar


A pesar de los esfuerzos por realizar campañas sobre la importancia de la planificación, 5, 5 % de las mujeres todavía se sienten insatisfechas con los métodos anticonceptivos porque además de que ninguno tiene 100 % de efectividad, todos producen efectos secundarios según el organismo de cada mujer. Además, están inconformes con la inequidad, pues a la mujer se le impone la mayor responsabilidad para planificar, por lo que sufre las afecciones de cargas hormonales, al ser a la vez consumidora del lucrativo monopolio de la salud, con disponibilidad de más de 10 métodos de planificación aun cuando es fértil sólo tres días al mes. Por su lado, los hombres, fértiles todos los días, tienen dos opciones: el condón y la esterilización.

Es preocupante evidenciar que, aunque el 100 % de la población en el país conoce sobre algún método anticonceptivo, 19 % de las mujeres y 17 % de los hombres sexualmente unidos y activos, no usan métodos anticonceptivos. Asimismo, la encuesta muestra que 97 % de mujeres y hombres adolescentes, conocen sobre métodos anticonceptivos, sin embargo, 70 % de las mujeres y 53 % de los hombres adolescentes entre 15 y 19 años, unidos y no unidos con actividad sexual, no usan métodos anticonceptivos.

Pese a la gratuidad de los anticonceptivos en Colombia, 40 % de las mujeres entre 13 y 49 años no sabe que la EPS otorga los métodos gratis y 75 % de las adolescentes entre 13 y 14 años no conocen este derecho. Las mujeres de 25 a 49 años tienen su primer hijo a una edad promedio de 22 años y adolescentes entre los 15 y 19 años ya han tenido un hijo. Además, se evidencia que la fecundidad es mayor en la zona rural, en las regiones menos desarrolladas, en los quintiles más bajos de riqueza y en los de menor nivel de educación. Por ejemplo, si una mujer del quintil más alto de riqueza que vive en una zona urbana tiene en promedio de dos hijos, las mujeres con menor educación tienen niveles de fecundidad similares a los que tuvo el país a principios de la década de 1980: cuatro hijos/hijas por mujer.


Campaña #YoCuidoMiFuturo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.


Cabe recordar que tanto hombres como mujeres tienen derecho a decidir si quieren o no tener hijos, así como la cantidad, de qué forma y cuándo tenerlos. Por lo tanto, el uso de métodos anticonceptivos es un derecho. Por medio del Programa Integral de Planificación Familiar, se encuentran todas las opciones anticonceptivas para que las personas puedan acceder al método que más les conviene.

En la actualidad el grupo conformado por jóvenes de entre 17 y 37 años se ha encargado de romper los paradigmas de modelos de familia. Es una generación marcada por la tecnología, la información y la comunicación constante. Por primera vez el orden de la vida ya no es tener hijos, casa y carro, sino viajar por el mundo sin ataduras. Ahora se utilizan las herramientas digitales para mantenerse conectados y es común tener amigos extranjeros. Ahora se puede acceder a una educación virtual y utilizar portales financieros para ahorrar tiempo. Estos jóvenes cuestionan la educación formal, buscan la innovación y autonomía en el trabajo, son emprendedores, creativos y quieren cambiar el mundo. Se preocupan por la preservación del medio ambiente, se interesan por la alimentación vegetariana, cuidan su salud, se preocupan por la situación social y son conscientes del exceso de la población en la tierra que genera escasez de recursos alimentarios, fuentes de energía y reservas naturales, buscando así otras alternativas de conformar una familia y estilos de vida.

***

El valor de una persona no disminuye ni aumenta en función de la cantidad de parejas sexuales que tenga. Si el sexo es sano, sensato y consensuado nadie puede juzgarte por el número de personas con las que tuviste relaciones.

Karolina Muñoz

Karolina Muñoz


  COMENTARIOS