Puede sonar raro al principio, pero sí, el fetiche de nariz existe y es más común de lo que muchas personas imaginan. No todo el mundo se siente atraído por las mismas cosas, hay quienes encuentran algo irresistible en esa parte del rostro que a veces ni notamos.
¿Te ha pasado que ves una nariz y piensas: “wow”? (no sé que es más raro, si escribirlo o que alguien genuinamente lo piense) bueno, pues para algunas personas, eso va más allá del gusto estético y se convierte en deseo, en atracción, incluso llega a ser excitante.
Y no, no estamos hablando de un meme ni de una exageración: esto tiene nombre y apellido, se llama nasofilia pero también podemos llamar fetiche con las narices y aunque no se hable mucho de esto, forma parte de los muchos fetiches humanos.
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¿Qué es el fetiche de nariz (nasofilia)?
La nasofilia, o mejor dicho, el fetiche de nariz, es una atracción sexual hacia las narices, puede tratarse de un gusto por cómo se ven, por cómo se mueven al respirar, por tocarlas o simplemente por fantasear con ellas durante momentos íntimos, para alguien con nasofilia, una nariz puede ser tan excitante como una espalda o unos labios.

Este fetiche puede vivirse de muchas formas, algunas personas se emocionan con ciertas formas o tamaños de nariz, otras sienten deseo por verlas de perfil o en primeros planos y hay quienes piden a sus parejas que les besen, acaricien o incluso jueguen con sus narices durante el sexo.
Yo lo sé, esto puede parecer bastante extraño si lo lee alguien que no siente esto por las narices, pero para gustos hay colores y este fetiche es una gran prueba de eso.
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¿De dónde viene esta atracción?
Como con muchos fetiches, no hay una sola explicación, el fetiche de nariz puede tener origen en una experiencia temprana, un recuerdo fuerte o simplemente una asociación que quedó marcada en el inconsciente. A veces es algo que aparece con el tiempo, sin que la persona se dé cuenta y no, no significa que haya “algo mal”; simplemente así funciona el deseo: es complejo, misterioso y diferente para cada quien.

También es importante decir que el fetiche no necesariamente reemplaza todas las demás formas de atracción, muchas personas lo viven como un complemento dentro de su vida sexual.
¿Es raro tener un fetiche como este?
La palabra “raro” debería estar prohibida cuando hablamos de deseo o gustos, lo que para unas personas es común, para otras puede ser completamente nuevo, pero eso no significa que sea incorrecto, patológico o motivo de vergüenza. El fetiche de nariz, como cualquier otro, es válido mientras sea consensuado por todas las partes involucradas y no implique daño a nadie.
Hay que recordar que los fetiches no son caprichos, son parte de cómo una persona experimenta la excitación, cómo se conecta con su cuerpo y con el de otras personas, así que mientras haya respeto, no hay por qué esconderlo ni juzgarlo.
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