Hay días en los que una ya no puede más, el cuerpo lo pide, la mente ya no responde y la laptop parece pesar una tonelada. En esos momentos, una siesta suena como la salvación… pero no todas las siestas son buenas. A veces una se duerme “tantito” y despierta peor que antes: toda atontada, con dolor de cabeza y sin ganas de seguir el día.
Pero tranqui, no eres tú, es la manera en la que dormiste, porque sí, hay una forma correcta de echarte una siesta para que de verdad te recargue de energía y que no te deje peor que antes, y lo mejor es que no necesitas una cama gigante, ni una hora entera libre.
Si últimamente sientes que el día se te hace eterno, que no rindes igual o que simplemente quieres una pausa real, aquí te dejamos la guía para tomar una siesta como se debe.
Lee también: Sleepmaxxing: Dormir una horitas de más tiene nombre y esta es la razón por la que podría ser muy peligroso
¿Cómo es una siesta que sí sirve?
No se trata de dormirte dos horas como tronco, ni de “descansar tantito” solo para despertarte más confundida que nunca. La siesta buena, la que de verdad funciona, es cortita y al punto: dura entre 10 y 30 minutos, eso es todo lo que necesitas para que tu cerebro se reinicie y tú te sientas más despierta, enfocada y hasta de mejor humor.

¿El mejor horario? Justo después de comer, entre la 1 y las 3 de la tarde, es ese momento en el que el cuerpo ya dio lo que tenía que dar y empieza a pedir un descansito, si lo haces más tarde, puede que en la noche no puedas dormir bien, así que ojo con eso.
Lo más cool es que hay estudios que confirman que una siesta de 20 minutos te puede hacer rendir como si hubieras tomado tres cafés, no es exageración: solo necesitas saber cómo hacerla.
La guía para tomar una siesta un rato sin arruinar tu día
Encuentra el momento justo
No lo hagas a cualquier hora. Si puedes, hazlo entre la 1 y las 3 p.m., cuando el cuerpo naturalmente se empieza a quedar sin pila, si lo haces muy tarde, te vas a desvelar sí o sí.
Lee también: No eres flojo, esta es la explicación científica de por qué te cuesta trabajo dormir en época de frío

Pon una alarma
No confíes en que “te vas a despertar solita”. Ponte un timer de 20 minutos, con eso es suficiente para recargar energía sin quedarte pegada.
Búscate un rinconcito cómodo
No necesitas meterte a la cama, puede ser un sillón, una colchoneta o hasta una silla donde puedas recargar la cabeza. Que esté fresco, sin mucho ruido y sin luz directa, un antifaz y unos audífonos con lluvia o música relajante ayudan muchísimo.
Relájate tantito antes de dormirte
No llegues a descansar con la cabeza dando vueltas, respira profundo, estírate un poquito o simplemente cierra los ojos y deja de pensar en pendientes. Esos 5 minutitos de desconexión valen oro.
Lee también: No es falta de bálsamo: Estas son las causas por las que muchos traemos los labios secos
Prueba el truco del cafecito
Esto es real: tómate un café antes de recostarte. Suena raro, pero funciona porque la cafeína tarda como 20 minutos en hacer efecto, así, justo cuando despiertes, ya te está pegando y te levantas con todo.

No te quedes tirada después
Cuando suene la alarma, no la pospongas, estírate, toma agua, camina un poquito y ya luego sigues con tu día. Nada de seguir acostada revisando TikTok.
Si puedes, hazlo hábito
Aunque no siempre puedas, tener ese espacio para desconectarte un ratito al día le hace bien a tu mente. Tu cuerpo lo va a agradecer.
¿Y si me duermo más tiempo?
Si neta estás agotada y tienes chance, puedes acostarte 90 minutos completos, eso te deja hacer un ciclo completo de sueño y te despiertas más relajada. Pero eso solo cuando de verdad lo necesitas y sabes que no vas a desvelarte en la noche, no abuses.
Si batallas para dormir en la noche, mejor no te eches siesta. En esos casos, es mejor trabajar en tu sueño nocturno y no usar la siesta como parche, siempre escucha a tu cuerpo.
Por cierto, si te gusta analizar historias de amor ajenas para entender la tuya, únete a Yo en el amor, una comunidad donde hablamos de relaciones reales, corazones rotos, dudas existenciales, apps de citas, vínculos bonitos y todo lo que pasa cuando intentamos querer y que nos quieran.

