La inspiración en la cultura mexicana, así como los textiles, diseños y bordados del país es una ocurrencia común en el circuito de la moda internacional, que en ocasiones ha provocado fuertes controversias con respecto a la moralidad del uso y reproducción de diseños artesanales.

Sin embargo, muchas otras ocasiones es notorio el trabajo de reelaboración y que se trata de un proceso de inspiración en lugar del de una copia. En este contexto se inscribe la nueva colección de Carolina Herrera, que bajo la dirección creativa de Wes Wordon ha lanzado Resort 2020.

En la colección se fusionan tanto el estilo propio de la marca con vestidos en colores blanco y negro con diseños de lunares, que resaltan junto a otras de las nuevas piezas en las que la influencia de la vestimenta tradicional mexicana salen a relucir. Del mismo modo, elementos muy mexicanos, como la flor de cempasúchil, predominante en el Día de Muertos, da origen a una paleta de colores amarilla y naranja que refleja una intencionalidad veraniega que, al unirse con las líneas de cada vestido también dan una gran sensación de frescura.

El cempasúchil no es el único protagonista en Resort 2020, también es posible encontrar faldas y vestidos cortos con bordados en flores que no hacen más que recordar los sendos vestidos bordados a mano en regiones como Oaxaca (y muchas otras del país), así como piezas cuyo diseño recuerdan a los bordados típicos de Tenango o a los característicos sarapes de colores ya sea en rayas horizontales o verticales.

Conoce más de los looks más sobresalientes de esta colección:









Fotos: Vogue y Harper’s Bazaar

