Deberían poderse tomar vacaciones de una misma. Imagina unos cuantos días al año sin cargar con ninguna preocupación sobre tus asuntos personales y estar completamente libre de cualquier responsabilidad en tu vida.

A tu novio, tus padres, tus amigas, tus profesores o tu jefe los puedes mandar al diablo de vez en cuando alejándote de su presencia. Pero, ¿de ti? De ti nunca puedes irte. Así estés terriblemente molesta, profundamente triste o a punto de un colapso nervioso, tienes que soportar cada segundo contigo y así será hasta el último día de tu vida.
Entonces tienes dos opciones: pensar que estás harta de ti y enfadarte dejándote caer en la rutina y el abandono, o atreverte a hacer algunos cambios para sentirte mejor. Si optas por la segunda opción, estos consejos son para ti:
::
Tiñe tu cabello de un color que jamás has usado

No necesariamente de un rosa fluorescente o un azul escandaloso, pero sí de ese color que siempre has pensado en ponerte y te has detenido por miedo a cómo se te verá. Ahora es el momento.
–
Córtalo, pero no mucho

Reducir el tamaño de tu cabello no es una decisión que puedes tomar a la ligera, por lo que quizá debas esperar para hacerlo. Mientras, puedes darle forma diferente o incluso, quitarte o ponerte un flequillo.
–
Cambia tu delineado

Cambiar de delineado modificará el aspecto de tu rostro por completo, pues tus ojos lucirán más grandes o más pequeños según cómo lo hagas.
–
Atrévete a hacer la perforación que quieres

En la nariz, la ceja o los labios, una perforación puede hacerte lucir con un aspecto más atrevido y auténtico. ¿Cuántos años más dejarás pasar para decidirte a hacerlo?
–
Pierde el miedo a las extensiones

No es necesario que tengas el cabello muy corto para usar extensiones. Incluso largo puedes agregar algunos mechones de colores, esto te dará volumen y un aspecto totalmente diferente.
–
Modifica tus colores básicos de maquillaje

Intenta con otra tonalidad de blush y juega con más colores para tu labial. Si eres de las que no se pone ni un poco de sombras, inténtalo, y si te maquillas mucho, disminúyelo.
–
Cambia tu línea de cabello

Tan simple como real: poner la línea de tu cabello del centro a un lado hace que las facciones cambien debido a que las proporciones se modifican según la caída del cabello.
–
Ponte algo que creas que “no va contigo”

Si eres de las que siempre lleva jeans, intenta con vestidos o faldas. Si siempre estás con estas prendas, puedes intentar con pantalones. Ponte justo lo que pienses que “nunca usarías”.
–
Cambio de cejas y pestañas

Un cambio de diseño de cejas —hacerlas más pobladas o más delgadas— o unas extensiones de pestañas cambiarán tu mirada por completo. Pruébalo.
–
Nuevas rutinas de piel

Quizá te sientas así porque tu piel está cansada y maltratada. Modifica tus hábitos para conseguir una piel sana, esto te dará un aspecto completamente distinto.
–
Cambia tus lentes

Si ya usas, cambia de armazón. O también puedes comenzar a usar de contacto. Y si no usas, puedes atreverte a llevar unos sin aumento.
–
Haz nuevos planes

La felicidad embellece. Si además de procurar tu aspecto físico procuras tu bienestar emocional, verás cómo empiezas a ver cambios en el exterior. Proponte hacer nuevas cosas, sal a lugares que no has visitado, platica con personas desconocidas.
::
No se trata simplemente de cómo te ves, sino de cómo te sientes. Si ya estás harta de verte siempre igual y crees que puedes hacerlo mejor, estos consejos van a serte de mucha ayuda. Claro, no se trata de convertirte en otra persona o hacerte pasar por quien no eres, sino sacar todo el provecho del potencial que tienes. Vida sólo tienes una y es la tuya, ¿vas a dejar que se desperdicie en medio de una ola de hartazgo y frustración?

