El hálito de la moda se dejó respirar por las calles de Londres justo a unas cuantas semanas de que Gran Bretaña salga de la Unión Europea. En un contexto tan agitado como éste donde la diplomacia se ha esforzado por mantener un ánimo optimista, la London Fashion Week ha fungido como esa aura necesaria para tranquilizar el horizonte. O por lo menos, así fueron las primeras intenciones ara festejar esta época del año.
Con días atiborrados de shows, jóvenes talentos que están replanteado la identidad u ojos comerciales de sus firmas, grandes marcas que revitalizan su ADN y un importante cambio político en el país, la Semana de la Moda en Londres destacó, por sobre todo, gracias a los siguientes momentos.
Burberry
Porque Riccardo Tisci logró con esta tradicional firma lo que nunca imaginamos: cholas + underground + neblina londinense súper high end.


Shrimps
Una neo-tarde de pradera con tintes del temprano Siglo XX.


Christopher Kane
Una colección que fusiona a los años 80 con las nuevas ideas del oversizing.


Erdem
Experimentación con las texturas, con los patrones, con los grids, con los florales y con las estructuras victorianas. Eso resume a este otoño-invierno del turco-canadiense que ha decidido mudarse al viejo continente para presentar su creatividad.


J.W. Anderson
Destreza arquitectónica + maximalismo furioso = balances poco esperados.


Mary Katrantzou
Con espíritu astral, gráficos aparentemente fuera de control y plumas, Katrantzou se suma a las grandes tendencias para finalizar 2019.


Victoria Beckham
Con una propuesta muy conservadora, Beckham puede no ser la una excitación ingobernable, pero en definitiva es una de las más aclamadas y con los pies mejor puestos sobre esta Tierra.


Vivienne Westwood
La reina del punk volvió después de dos años y, obviamente, aprovechó para criticar la situación actual de Inglaterra.


Según encuestas y testimonios de los mismos diseñadores, el sector moda de Inglaterra no comparte las predicciones de los brexiteers; de hecho, la industria de la moda británica pidió –por medio del British Fashion Council– un acceso continuo al talento, el comercio libre de aranceles y fronteras sin fricción. Veremos qué es lo que pasa y si es que después del 29 de marzo (2019) la reputación inglesa de la moda sigue tan acogedora y global como siempre.

