En México todxs estamos felices por Fátima Bosch y el hecho de que se coronara como Miss Universo 2025, pero para algunas concursantes, el certamen este año no fue lo que esperaban y ni siquiera es por quién se quedó la corona. Olivia Yacé fue una de las favoritas para ganar, pero esto fue lo que pasó.
Aunque no se llevó la corona, Olivia Yacé era una de las grandes favoritas del público y de expertos. Desde las preliminares arrasó con presencia, elegancia y una seguridad que la colocó sin duda en el Top 5 de Miss Universo 2025. Por eso sorprendió tanto que, a solo unos días de la final, anunciara que renunciaba al título regional que le otorgaron: Miss Universo África y Oceanía.
Olivia Yacé renunció a su título de Miss Universo por falta de transparencia

Ese reconocimiento, que para muchas sería motivo de orgullo, para Olivia no lo fue. En su comunicado explicó que aceptarlo iba en contra de sus valores personales como el respeto, dignidad, excelencia y transparencia, especialmente después de vivir de cerca las irregularidades que marcaron esta edición del certamen.
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Para ella, el título no reflejaba un proceso justo ni coherente con la igualdad de oportunidades que defiende, y tampoco representaba la proyección que busca construir como figura pública. Su decisión, más que administrativa, se interpretó como una postura clara frente a la polémica de Miss Universo 2025, donde las acusaciones de fraude y favoritismos ya estaban encendidas desde la coronación de Fátima Bosch.
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La historia de Olivia Yacé es más que solo esta controversia. A sus 24 años, la marfileña ya es una de las reinas de belleza más influyentes de África. Viene de una trayectoria sólida (fue segunda finalista en Miss Mundo 2021/22) y ha usado cada escenario para impulsar conversaciones sobre representación, identidad y dignidad. Más que un rostro bonito, Olivia Yacé es una figura con misión social, ella quiere ser un modelo para las nuevas generaciones, especialmente para las niñas africanas que buscan ocupar espacios donde históricamente han sido invisibilizadas.
La renuncia de Olivia Yacé fue un golpe directo a Miss Universo 2025 y a todo lo que esta edición ha intentado maquillar. Mientras el certamen sigue envuelto en acusaciones de favoritismo y falta de transparencia, Olivia le dijo “no” a un título que no representaba ni su valor ni su visión. Su decisión expuso las grietas internas del concurso, pero también dejó claro por qué era una de las favoritas del público.
