
Una de las razones por las que Prada creció con rapidez es porque su proceso de fabricación era realmente fascinante. El objetivo principal era que los productos fueran eficaces y funcionales, por lo que usaban materiales que se adaptaran a ello como la piel de morsa. Para entonces era fácil, pero caro, conseguir dicho material. Por lo tanto, Mario Prada –el creador– decidió hacer su propio material de fabricación.
Así nació el cuero Saffiano: piel de becerro texturizada que pasaba por un proceso de pulido en cera para que brillara y resistiera un poco más. En su hechura se trenzan algunas partes del mismo para reforzarlo y así confeccionar las bolsas y maletas, principalmente.
Aunque no lo creas, ese sigue siendo el material principal con el que se fabrican los objetos de la marca que hoy dirige Miuccia Prada. Ella le dio un regreso a la marca, pero sin olvidar el trato artesanal y único de su padre, Mario. Por ello, el Made in Italy revolucionó y es ese proceso el que está en juego. Otras marcas lo siguieron, pero es la esencia de Prada la que prevalece hasta el momento en estos diseños clásicos de la marca.
El revolucionario little black dress que Prada modificó para quitar lo afrancesado del Chanel es único. Agregaron algunas telas transparentes encima de la figura y le dieron el toque italiano que la moda necesitaba.

El geisha futurista que presentó la marca en 2013 es un modelo corto, pero lindo que pretende enfatizar la cultura asiática, así como la feminidad propia del color rosa.

Para la colección otoño-invierno 2012, se presentó un traje geométrico que emulaba la esencia setentera y los estilos simples, pero elegantes.

Un suéter en baby blue nos recuerda a Devil Wears Prada; pero en definitiva, Prada lo llevó a otro nivel agregando un cinturón para darle un nuevo estilo, mismo que revolucionó la forma de portar un suéter.

Los monks son clásicos de la marca y, aunque nacieron en los 80, están inspirados en el calzado de los 20. Elegancia, dinamismo y seguridad son tres características que se pronuncian en favor del modelo Prada.

El blazer dress pret-a-porter que inauguró la línea es maravilloso, único y clásico.

En 2018 lanzaron una camisa de bananas flameadas. Extraña, pero extraordinaria.

La colección feminista que se presentó para Primavera-Verano 2014 mezcló el street art de Sudamérica y mujeres respetables y honorables.
Cómo olvidar el famoso bolso negro, cuadrado y tan práctico que nunca pasa de moda.

Y claro, no podía faltar el icónico vestido azul con el que Lupita Nyong’o subió a recibir el Oscar como mejor actriz.

Cada una de las colecciones de Prada poseen el encanto que Mario le imprimió gracias a que Miuccia ha seguido el legado y lo ha mantenido a flote. El resultado se traduce en una bella, pero enigmática marca que se mantiene en un perfil bajo, pero jamás aburrido o fuera de foco.
Te puede interesar:
Prendas invernales que Miranda Priestly aprobaría
La última colección de Karl Lagerfeld para Fendi
Quién es Virgine Viard y por qué podría ser la nueva directora creativa en Chanel

