
Este artículo fue originalmente hecho por Kate Nateras en noviembre del 2020.
En la actualidad cada vez son más las mujeres que no quieren ser mamás; sin embargo, las que sí quieren serlo y son menores a 25 años apoyan los cambios importantes en los procesos de crianza como fomentar la igualdad de género, no criar hombres agresivos y misóginos, hablar sobre la preferencias sexuales, romper con estereotipos sexistas, entre otros temas que los padres de antes no se atrevían a mencionar siquiera. ¡Kylie Jenner está embarazada por segunda vez! y ella es un claro ejemplo de mamá joven que muere por tener más hijitos. Sé lo que me dirán: el dinero. Sí, aunque es un factor importante, es verdad que la generación está envuelta en pensamientos que no involucran formar una familia; sin embargo, hay una cantidad que sí quiere ser mamá y no deberíamos llamarles egoístas o irresponsables.

Se trata de las nuevas madres de la generación centennial, mismas que se describen sin ataduras a mandatos o estereotipos y que están más conectadas con sus decisiones propias, enfrentar y ejercer la maternidad.
Y es la misma situación con la que se enfrentan para equilibrar su deseo de ser madres, con el trabajo, su bienestar propio y la posibilidad de hacer realidad todos sus sueños. Las madres actuales tienen más probabilidades de criar a sus hijos bajo la igualdad de género, de acuerdo con un estudio realizado por la consultora Trendsity.
– Buscan romper con los roles tradicionales de género, se han declarado más abiertas e interesadas en buscar un cambio positivo en las nuevas generaciones.
– Quieren animar a sus futuros hijos a juegos y deportes sin etiquetas sexistas.
– Por supuesto, quieren que sus hijos valoren el rol de la mujer.
– Buscan reforzar la autonomía de las niñas.
Las mujeres de la actualidad comprenden que la familia tradicional formada por mamá, papá e hijos ya no es la única referencia y están dispuestas a criar a sus hijos con la misma perspectiva.
Son mujeres empoderadas e independientes que buscan criar a sus hijos sin exigencias de la sociedad patriarcal, con igualdad de derechos y sin normalizar la violencia como, probablemente, a ellas no se lo transmitieron.
Las especialistas llaman “maternidad flexible” a mamás jóvenes de entre 25 años y menos de 40. Son mamás más libres que buscan la maternidad porque lo desean y no porque sea un mandato o una obligación, pero sin dejar a un lado la crianza actual.
La maternidad debe ser deseada, ésta puede llevarse a cabo siempre y cuando la madre lo quiera. Es su cuerpo, ella decide sobre él. Ser mamá es tan natural como no querer serlo; ser mamá es tan normal como no desearlo.

