
¿Hasta dónde pueden llegar los celos? Hace un par de días se hizo viral una conversación en la que una mujer agredió a través de mensajes de WhatsApp a una chica que le vendió cosméticos, la razón: una“insinuación a su novio” solo por ir bien arreglada a la entrega. La mujer agredió a su vendedora e incluso le pidió cosas tóxicas como que bloqueara a su novio porque éste la había empezado a seguir en su página de ventas porque es ‘ojo alegre’ o que le entregara alguien más que no fuera bonita o soltera.
Al principio de su conversación privada fue “normal”, se habló de la buena calidad de los productos vendidos y lo feliz que había quedado con sus compras; sin embargo, después hubo ciertas exigencias que se convirtieron en escenas de celos injustificados hasta llegar a amenazas.
Tras recibir esos mensajes, Andrea Díaz, la dueña de la tienda en línea, tomó manos a la obra y decidió compartir públicamente las conversaciones agresivas que tuvo con su clienta llamada Perla. Una clienta que de la nada buscó ocasionar problemas en su negocio a raíz de celar de manera obsesiva a su novio. Después de hacer públicas las fotos, de inmediato se hicieron virales.
¿Cuál fue el problema?
Al inicio todo marchaba bien, la compra se realizó y se pusieron de acuerdo con el pago, solo faltaba hacer la entrega. La clienta avisó que su novio iba a recoger el paquete pues ella no podía ir ese día. Así fue, el novio asistió a la fecha y hora acordada y listo, la ‘neni’ le entregó el pedido.
Lo siguiente fue una larga conversación por WhatsApp. Al principio fueron comentarios muy buenos de lo que había comprado. Después vino un comentario en el que la clienta le pregunta a Andrea (la vendedora) si siempre se vestía tan elegante para hacer sus entregas pues su novio le había comentado que se veía muy bien y estaba muy alegre. Incluso la joven estudiante de Derecho hizo notar algunas de sus inseguridades hacia la vendedora pidiéndole que le entregara alguien más, por lo que la tensión subió y los reclamos se volvieron constantes.
Además de su claro ataque de celos, la clienta comenzó a mostrarse exigente y demandante con su vendedora, a tal grado de pedirle que ′alguien más fea′ realizara las entregas de su mercancía. A este punto la cordialidad de Andrea seguía en pie y le pidió a su clienta que tuviera respeto por ella y su equipo de trabajo.
Si pensaste que tú eres una novia tóxica, imagina lo que siente esta chica pues los celos e inseguridades no pararon ahí. En esta parte de la historia es cuando la compradora le pide a su ‘neni’ bloquear a su novio de la página de su tienda y de su perfil propio de Facebook. La vendedora no tenía idea de quién era, le preguntó su usuario para bloquearlo y no sintiera inseguridad y Perla no quiso dárselo.
Como todo en esta vida tiene límites, el de Andrea fue cuando su clienta la amenazó con difamarla en redes sociales como una “roba novios” y estafadora. La respuesta de Andrea fue decirle que lo hiciera, que ella ganaba publicidad para su página. Lo irónico del desenlace de esta historia tóxica es que Perla volvió a pedirle cosméticos a Andrea, obviamente la dueña de la tienda se negó a seguir teniéndola como clienta y detuvo la conversación.


