Nadie nos enseñó a amar, y cuando lo hacemos, lo hacemos con lo que aprendimos, aunque eso signifique hacerlo lastimando a la otra persona. No porque quieras, sino porque nunca conociste un amor sano. Los ‘paper cuts’ son algo parecido, algo que parece que no duele pero que con el tiempo se vuelve insoportable. No solo aplica con novios, aplica en amistades, con tu familia, con quien sea.
Después de todo lo que ya habías pasado, de verdad pensaste que ahora sí estabas en algo sano… pero empezaron a pasar cosas que no sabías cómo nombrar. Al mismo tiempo, no era algo que fuera lo suficientemente “grave” como para irte. Y lo peor es que tú misma te callabas, porque comparado con lo anterior, esto “no era para tanto”… hasta que te diste cuenta de que sí te duele, y mucho.
Creí que estaba en la mejor relación hasta que vi que me estaban haciendo ‘paper cuts’
Los “paper cuts” en relaciones son esas pequeñas heridas emocionales que parecen insignificantes por separado, pero que se van acumulando hasta desgastarte por completo. No son peleas enormes, son cosas chiquitas que pasan todos los días y que poco a poco van rompiendo la conexión.

Los ‘paper cuts’ se pueden ver así:
- Cuando haces un logro y la otra persona responde con un “ah, qué padre”.
- Cuando te hacen comentarios pasivo-agresivos que según ellos son chiste.
- Cuando ignorar tus mensajes ya parece costumbre.
- Cuando te dicen que estás exagerando cada vez que expresas algo que te dolió.
- Cuando sientes que tienes que medir lo que dices para no incomodar.
- Cuando hay pequeñas mentiras que “no son graves”, pero ya no te hacen sentir confianza.
Nada de esto, por sí solo, parece suficiente para terminar una relación. Y por eso es tan confuso.
Lee también: Ojo ahí, bb: Los ‘trad sons’ están de moda, pero por qué salir con uno podría ser tu peor error

El desgaste emocional, sobre todo con los ‘paper cuts’ no siempre viene de algo grande. A veces viene de sentir, todos los días, que no eres completamente vista, escuchada o respetada. Y eso puede hacerte dudar de ti, te hace sentir insegura, te hace cuestionar si estás pidiendo demasiado cuando en realidad estás pidiendo lo mínimo.
Al inicio, muchas los ‘paper cuts’ pasan desapercibidos. Incluso puedes justificar a la otra persona, pensar que es su forma de ser o que no lo hace con mala intención. Pero con el tiempo no puedes escapar del dolor.
Si ya intentaste hablarlo, poner límites, explicar cómo te sientes y nada cambia, no estás exagerando por pensar en irte. No estás siendo dramática por sentirte lastimada. No necesitas una “gran razón” para terminar algo que todos los días te hace sentir mal.
