Con la última temporada de Stranger Things, Millie Bobby Brown ha sido uno de los temas más hablados en los últimos días. Pero como era de esperarse, los cambios físicos de los actores de la serie ha sido de lo más comentado, y con Millie las críticas explotaron por supuestamente ‘no tener expresiones faciales’.
Al principio, muchas de las críticas no iban directamente contra Millie Bobby Brown, sino contra lo que hicieron con su personaje. En esta última temporada de Stranger Things, Eleven parece perder peso narrativo: reacciona más de lo que actúa, tiene menos decisiones propias y el guion la deja en un segundo plano frente a otros personajes. Para muchos fans, eso hizo que su actuación se sintiera más plana, no necesariamente porque ella “ya no supiera actuar”, sino porque no le dieron mucho con qué trabajar.
El ‘pillow face’ de Millie Bobby Brown y por qué ya no vemos sus expresiones faciales
Pero conforme avanzaron los episodios, la conversación cambió. Ya no era solo el guion o la dirección, sino que la gente empezó a señalar directamente a Millie Bobby Brown. Comentarios sobre que “no movía la cara”, que “siempre tenía la misma expresión” o que “no transmitía emociones” comenzaron a repetirse, y ahí fue cuando surgió la teoría del famoso pillow face.

El pillow face es un término que se usa para describir cuando el rostro se ve más hinchado o rígido de lo normal, generalmente por el uso excesivo de rellenos faciales. Las mejillas se ven más infladas, los rasgos pierden definición y, lo más importante para una actriz, las expresiones faciales pueden verse limitadas. No significa necesariamente que alguien “se vea mal”, pero sí puede afectar la movilidad del rostro, algo clave cuando tu trabajo depende de transmitir emociones con la cara.
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Eso es justo lo que muchos fans dicen notar en esta temporada con Millie Bobby Brown. Para algunos, eso explicaría por qué Eleven ya no transmite lo mismo que en temporadas pasadas, cuando Millie fue ampliamente reconocida por actuar casi sin diálogos y con muchísima intensidad.
Aun así, también hay que poner las cosas en perspectiva. Esta es la última temporada, han pasado casi diez años desde que empezó la serie y, por supuesto, los actores no iban a verse igual. Cambiar físicamente es normal, crecer es normal, y también es normal que una actuación no conecte igual que antes, sobre todo cuando el personaje y la historia ya no están en el mismo punto.
