El beso blanco es la práctica sexual en la que una persona le practica sexo oral a una persona con pene. El semen juega una parte importante: cuando la persona con pene eyacula, la otra almacena el semen en la boca y ambas se besan (o incluso puede pasarlo a la boca de otra persona). Puede ser muy excitante para muchas personas, pero hay varios pasos a seguir para minimizar los riesgos.

¿Cuáles son los riesgos del beso blanco?
Las infecciones de transmisión sexual pueden transmitirse a través del semen: VIH, VPH, sífilis, hepatitis B y C, entre otras. La mejor manera de prevenir la transmisión es a través del preservativo masculino. Es por esa razón que el beso blanco es más riesgoso: porque requiere que el semen pase del pene de una persona a la boca de otra.
Si vas a dar un beso blanco, asegúrate de hacerlo con una pareja sexual de confianza (nunca con parejas ocasionales) y que ambos se hayan hecho pruebas de infecciones de transmisión sexual recientemente.
Antes de hacerlo, toma esto en cuenta
Como otras prácticas sexuales, este beso implica el intercambio de fluidos y una mayor exposición a ellos. Por eso hay varias precauciones que debes tomar en cuenta antes de hacerlo:
Si quieres saber de otros tipos de besos, aquí te damos el ABC de los besos y te decimos qué significa que alguien te dé un beso de lengua. También te hablamos del beso arcoíris, otra práctica sexual con sus propios riesgos.
