El mundo de la moda y las tendencias es en esencia uno en el que todo cambia, rápido o lento, está en constante cambio, y aunque el ‘clean girl aesthetic’ lideró por AÑOS, hoy las ‘ALT girls’ están de vuelta y no hay nada que nos de más paz que una persona demostrando su identidad a través de su estilo.
Durante años, el clean girl aesthetic nos vendió la idea de que vernos “bien” era vernos pulcras, ordenadas, suaves, casi silenciosas. Piel perfecta, maquillaje invisible, ropa neutra, peinados impecables. Todo bonito, pero también en extremo exigente. Hoy, las ALT girls regresan como una respuesta directa a eso porque ya no queremos parecernos entre nosotras, queremos parecernos a nosotras mismas.
Qué son las ‘ALT girls’ y por qué todas queremos ser así ahora
Ser una ALT girl no es seguir un manual ni comprar un outfit específico. Es una forma de habitar tu estilo sin pedir permiso. Es un maquillaje cargado, delineador corrido, botas, piercings, capas de ropa, referencias al grunge, al punk, al emo, al goth, al indie sleaze, a Tumblr 2014 y a todo lo que alguna vez fue tachado de “demasiado”. Las ALT girls entienden la moda como una extensión de su identidad, no como una vitrina perfecta.

Aquí no importa si tu base no se ve flawless o si tu peinado no sobrevivió al día. Importa que te sientas tú. Por eso las ALT girls mezclan texturas, colores oscuros, accesorios exagerados y prendas que cuentan historias. No buscan aprobación, buscan expresión.
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Y es que el clean aesthetic empezó a sentirse como jaula. Otra lista de “deberías”… deberías verte descansada, deberías verte natural, deberías verte tranquila, deberías verte correcta. Y la realidad es que no siempre estamos tranquilas, ni suaves, ni limpias por dentro. Las ALT girls rompen con esa fantasía de perfección constante y nos recuerdan que también está bien verse intensa, caótica, emocional, ruidosa.

Pero esto va mucho más allá de cómo te vistes. Ser una ALT girl también es una actitud frente a la vida. Es darte permiso de hacer lo que te gusta sin pensar si encaja con la estética “correcta”. Quedarte hasta las 4 de la mañana en el antro si quieres, irte de after, amanecer con gente que conociste en la peda, escuchar la música que te mueve aunque no esté de moda, vestirte para ti y no para el algoritmo.
Las ALT girls representan libertad. Libertad de gustos, de horarios, de emociones, de identidad. Nos devuelven algo que habíamos perdido entre trends perfectamente editados: la individualidad. Esa sensación de que no tienes que ser “presentable” todo el tiempo para valer.

