Selena Gómez se acaba de casar y aunque circularon muchos rumores sobre que su mamá no asistiría, la verdad es que Mandy Teefey, madre de la actriz, sí asistió al tan importante evento. Pero eso no quiere decir que siempre haya estado presente para Selena… y ni hablar del papá.
En la boda con Benny Blanco, celebrada en Santa Bárbara, quien acompañó a Selena Gómez al altar no fue su mamá, sino su abuelo materno, David Cornett. Y claro, en cuanto salió la primera foto, los rumores no se hicieron esperar: que si Mandy no estaba estable, que si había tensión familiar y que por eso Selena prefirió no arriesgarse. Lo cierto es que Mandy no mostró ningún enfado, al contrario: compartió un mensaje muy emotivo en redes, orgullosa de ver a su propio papá llevar a Selena en ese momento tan especial.
Selena Gómez y su turbia relación con sus padres
La historia de Selena con sus papás nunca fue sencilla. Su madre, Mandy, la tuvo muy joven y poco después se separó de Ricardo Joel Gómez, el papá biológico de Selena Gómez. Para cuando la cantante tenía apenas cinco años, él ya estaba fuera del panorama y rehaciendo su vida con otra familia. Aunque no hay rencor explícito en las palabras de Selena, sí ha dejado claro que su relación con su papá es distante y que no estuvo presente en su crianza. Ni siquiera apareció en la boda, lo que solo reforzó esa percepción de ausencia.
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Por el otro lado, la relación con su mamá ha tenido de todo. Selena siempre ha dicho que “éramos mi mamá y yo contra el mundo”, y no es mentira: Mandy trabajó en lo que pudo para sostenerla y ayudarla a cumplir sus sueños. Incluso fue su mánager durante muchos años. Pero esa cercanía también dio pie a momentos tensos: peleas cuando Selena decidió despedirla como manager, las diferencias por la relación con Justin Bieber y hasta debates sobre proyectos como 13 Reasons Why. Esas fricciones fueron suficiente para que algunos fans señalaran a Mandy como una mamá “controladora” o incluso “mala madre”, aunque en realidad, como en cualquier familia, la historia siempre ha sido más compleja.
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En medio de todo eso, hay un detalle que a veces pasa desapercibido: la enorme importancia que tuvieron sus abuelos maternos en su vida. Fueron ellos quienes acompañaron a Mandy en la crianza de Selena Gómez, quienes la apoyaron cuando la situación económica era difícil y quienes estuvieron presentes en cada etapa. Que fuera su abuelo David Cornett quien la entregara en la boda no fue un desplante hacia Mandy, sino un homenaje a la figura que siempre estuvo ahí, sosteniendo desde las sombras.
Al final, la historia de Selena Gómez con sus papás no es tan distinta a la de millones de personas: crecer con una mamá que hace lo posible, un papá ausente y unos abuelos que terminan siendo el verdadero refugio. Su boda no solo fue un momento feliz en su vida personal, también fue una especie de recordatorio público de quiénes han estado siempre a su lado y de que la familia no siempre se ve como en los cuentos de hadas.
