Era realmente insoportable, su voz chirriaba igual que la de mi sobrino de 5 años y sus modales para pedir las cosas eran peores que los de un anciano malhumorado. Era divertida, supongo, pero también tenía muchas actitudes que obligaban a los demás a alejarse. Parecía que nunca era suficiente para ella, todo lo que tenía y había conseguido (sin mucho esfuerzo) era poca cosa como para ser valorado o amado por ella. Vivía en un mundo irreal, uno en el que ella ponía las reglas y en el que decidía siempre. Era egoísta, irresponsable y nunca terminaba lo que empezaba; se enamoraba con la misma facilidad con la que un niño llora cuando le quitas un dulce y cambiaba tantas veces de opinión como de peinado.
Si tuviera que escribir algo sobre mí hace algunos años, tendría que describirme más o menos así. No me enorgulleces pero tampoco me avergüenza, pues sé que todas atravesamos esa etapa en la que soñamos convertirnos en una mujer, cuando ni siquiera podemos dejar de comportarnos como una niña.
La inmadurez no sólo es parte de una edad, sino de un estilo de vida que sólo nosotras mismas podemos modificar al aceptar y aprender lo que nos falta. ¿Recuerdas cuando hacías estas 15 cosas o, ahora que las lees, aún crees ser una chica inmadura?

15. Desear todas las libertades de un adulto sin poder o querer manejar las responsabilidades de la vida adulta.
¡Ponte de acuerdo!
14. Querer ahorrar para comprarte un coche, una casa o cualquier otra cosa, sin preocuparte por pagar tus deudas.
¡Un paso a la vez!

13. Tomar decisiones sola y sin consultarle a nadie, para después esperar que tus padres resuelvan las consecuencias de esas elecciones.
¡Aprende de tus errores!
12. Enamorarte perdidamente cada vez que conoces a alguien, aun sabiendo que esa persona te puede romper el corazón.
¡No juegues con fuego!

11. Utilizar tus redes sociales como un buzón de indirectas o un diario digital.
¡A nadie le importa!
10. Impresionarte y dejarte llevar por los bienes materiales y el dinero.
¡No sabes nada de la vida!

9. Continuar excusándote cuando no terminas tus pendientes o no haces tus deberes personales.
¡Acepta tus errores!
8. Pelear con cualquier persona por cualquier estupidez.
¡No pierdas tu tiempo!

7. Seguir esperando que tus papás o alguien mayor que tú pague todos tus gastos y salidas.
¡Invierte en ti misma!
6. Beber, fumar y más sin control alguno.
¡Ya no eres una adolescente!

5. Inventar rumores sobre otros o hablar mal de ellos.
¡No estás en la primaria!
4. Envidiar a tus amigas por lo que ellas tienen y tú no.
¡Enfócate en tus propias metas!

3. Dejar de hacer cosas por miedo y/o pena.
¡Trabaja en tu seguridad!
2. Hacer berrinches con tu pareja aunque sepas que no tiene ningún sentido actuar así.
¡No seas ridícula!

Celar a todos los que te rodean, principalmente a tu novio, como si te pertenecieran.
¡No son objetos!
Antes de que tu novio rompa contigo, tu familia te confiese lo insoportable que eres y tus amigas exploten, intenta cambiar tu actitud y, sobre todo, acepta que eres una mujer que tal vez necesita aprender mucho todavía, pero eso no significa que no puedas tener la humildad suficiente para aceptar tus errores y corregirlos.

Lee qué es lo que una mujer madura haría en ciertas situaciones y conoce las razones por las que es más fácil llevar una relación con una persona emocionalmente madura.
