Serena Williams, la icónica deportista que todos conocemos y admiramos hoy ha cambiado mucho, no sólo en su vida personal pues ahora es mamá, sino que físicamente acaba de compartir hace poco su drástico cambio y para muchos de sus fans esto preocupó demasiado.
Parte de la conversación también tiene que ver con el hecho de que Serena Williams se convirtió recientemente en embajadora de medicamentos de la familia GLP-1, los mismos que se han vuelto virales en los últimos años para bajar de peso, como Ozempic o Zepbound. Aunque no todos los reportes hablan exactamente del mismo fármaco, el principio es similar: medicamentos originalmente diseñados para tratar la diabetes que hoy muchas personas utilizan para perder peso.
Serena Williams reaparece con extremo cambio físico y sus fans piensan lo peor
Hace unos días, Serena compartió en Instagram una comparación entre una foto de su época como tenista profesional y una imagen reciente, en la que muestra que ha perdido alrededor de 34 libras (unos 15 kilos). Para algunos fans, el cambio fue impactante porque durante décadas su cuerpo atlético y poderoso fue parte de su identidad como una de las deportistas más dominantes de la historia.

Y ahí nació la preocupación. No porque Serena esté haciendo algo “incorrecto” o mal, sino porque el auge de estos medicamentos ha abierto un debate sobre el uso desmedido de fármacos para adelgazar por parte de personas que quizá no los necesitan médicamente. Para muchos críticos, esto ha contribuido a que la cultura vuelva a empujar un ideal de delgadez extrema como el nuevo estándar de belleza.
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En el caso de Serena Williams, ella misma ha explicado que decidió hacer cambios después de sus embarazos porque sentía que su cuerpo ya no respondía igual al ejercicio intenso ni a la alimentación saludable. Según ha contado, el tratamiento médico forma parte de un proceso más amplio para mejorar su salud general: reducir el colesterol, estabilizar el azúcar en sangre y cuidar sus articulaciones después de años de exigencia física.

Aun así, para muchos fans verla tan distinta generó un sentimiento extraño. Durante años, Serena Williams fue el símbolo de que la fuerza, el músculo y la potencia también podían ser parte de la belleza femenina en el deporte.
Al final, nadie conoce mejor su cuerpo que ella misma. Y aunque el cambio físico ha despertado debate y preocupación entre algunos seguidores, si Serena se siente feliz, sana y cómoda con su cuerpo, eso es lo único que realmente debería importar.

