Si él no soporta tu éxito, ahí no es porque tú no dejarás de luchar por tus sueños y tus metas; porque tú no abandonarás tu camino y tus deseos solamente porque no toleró el valor de tener a una persona tan exitosa como tú.
Si él no soporta tu éxito, ahí no es. No abandones tu enfoque ni lo que más quieres en la vida sólo porque se sintió pequeño junto a ti. Si te vio como competencia en lugar de compañera, no te quedes porque buscará la manera de opacarte todo el tiempo.
Si no quiso caminar contigo y mucho menos ver cómo avanzas, no mereces estar ahí. No mereces que nadie te opaque y mucho menos que te apague. No mereces a nadie que te haga retroceder en lugar de que te ayude a avanzar.
No lo olvides: si le provocaste inseguridad en lugar de orgullo, ahí no es.
Tú eres una mujer poderosa, valiente, capaz, independiente, fuerte y exitosa. No dejes que nadie te haga creer lo contrario porque si lo hace, esa persona no te ama, te envidia.

Tener una mujer como tú conlleva un gran nivel de seguridad y si él no la tiene, tú no eres el problema, es él.
Si él no soporta tu éxito, ahí no es. Porque tú mereces a una persona que te aplauda desde donde te vea, te abrace y te lleve a cenar luego de cada logro. Te mereces a alguien que se sienta orgulloso de ti, que te presuma, que te impulse cada vez que sientas que no puedes y te tome de la mano para continuar.
Te mereces a alguien que no juzgue tus metas y mucho menos que sienta envidia de éstas; alguien que te vea como una luz y no como una sombra. Alguien que te sume y no que te quiera restar.
Si no es así, si no puede con la enorme fortuna de tenerte, si él no soporta tu éxito, entonces ahí no es.
