Además de una variada gastronomía, recursos naturales y una cultura que se remonta a cientos de años, México es rico en una cosa: historias de terror. Nos atrevemos a afirmar que en cada municipio y en cada comunidad de este país hay al menos una leyenda que ha hecho temblar a sus habitantes. Desde el Virreinato, la Revolución y hasta la época contemporánea hay casas embrujadas cuyas historias te hemos contado antes. Algunas se pueden visitar, otras es mejor mantenerse alejados…
La Moira
En la Ciudad de México, cerca del Metro Juanacatlán, se encuentra La Moira: una casa en la que, se dice, ocurrieron misteriosas muertes y donde viven varios espíritus. Entre ellos está el de Marco, un niño que presenció algo terrible en su interior: el cuerpo de un hombre que colgaba del techo y que, presumiblemente, lo habría orillado a morir de la misma manera, años después.

La Casa de la Tía Toña
No tan lejos de La Moira, dentro del bosque de Chapultepec, se encuentra la infame Casa de la Tía Toña. Se dice que Antonia era una mujer muy malvada (que por alguna razón vivía en medio del área natural protegida en la tercera sección de Chapultepec, en la colonia Lomas Altas): decía ayudar a menores en situación de calle, pero en realidad los asesinó y, cuenta la leyenda, los arrojó a un barranco.

Hacienda del Pomar
En Tulancingo, Hidalgo, en la carretera Tulancingo – Cuautepec, se encuentra la Hacienda del Pomar que perteneció a un hombre rico y poderoso y que se encontraba en el mismo lugar donde se fabricaba la famosa sidra Pomar. Se dice que el hombre era tan malvado que asesinaba a los pretendientes de su hija y los arrojaba a los puercos para que se los comieran.

La Casa de las Brujas
Esta casa, que se encuentra en el corazón de la colonia Roma, fue hogar de Pachita: la curandera que fue inspiración del científico desaparecido Jacobo Grinberg. Los vecinos dicen que han visto espíritus y fantasmas rondar por la Casa de las Brujas (que es llamada así porque la torre principal se asemeja a una bruja, con todo y sombrero de punta) incluso hay quienes aseguran que se trata de la misma Pachita, que falleció en 1979.

Hacienda Maltaraña
En el municipio de Jamay, Jalisco se encuentra La Palmita, al pie del río Lerma. Ese es el lugar de la Hacienda Maltaraña, donde el mismo Porfirio Díaz solía vacacionar. La casa llegó a tener 365 puertas y ventanas, una por cada día del año.
El Castillo del Diablo
Esta casa no está precisamente embrujada (al menos hasta donde sabemos), pero sí es una imponente y escalofriante construcción que puede ser vista desde la carretera Ensenada – Tijuana. El Castillo del Diablo está repleto de ángeles, demonios, gárgolas y hasta una importante pieza de memorabilia: una cama que perteneció a Elvis Presley.


