Se dice que la mejor experiencia se obtiene al viajar, pues nos traslada a diferentes escenarios: gastronomía, idiomas y, sobre todo, a personas que se pueden convertir en nuestros mejores amigos. Algunos también consideran que viajar es un lujo, y para otros es su forma de vivir; si lo tuyo es esto último y ya tomaste el valor de salir de casa, de tu ciudad e incluso del país, te preguntarás: ¿qué sigue?
En la actualidad, la movilidad se debe a distintos motivos como la pareja, la formación académica o el desarrollo profesional. Decidir emigra a otro país es difícil, pues se debe abandonar la zona de confort que te proporciona lo conocido: casa, familia, amigos, idioma y cultura; todo eso que pasa desapercibido cuando se multiplica su valor y deja de ser cotidiano.
Se dice que la mejor experiencia se obtiene al viajar, pues nos traslada a diferentes escenarios: gastronomía, idiomas y, sobre todo, a personas que se pueden convertir en nuestros mejores amigos. Algunos también consideran que viajar es un lujo, y para otros es su forma de vivir; si lo tuyo es esto último y ya tomaste el valor de salir de casa, de tu ciudad e incluso del país, te preguntarás: ¿qué sigue?
En la actualidad, la movilidad se debe a distintos motivos como la pareja, la formación académica o el desarrollo profesional. Decidir emigra a otro país es difícil, pues se debe abandonar la zona de confort que te proporciona lo conocido: casa, familia, amigos, idioma y cultura; todo eso que pasa desapercibido cuando se multiplica su valor y deja de ser cotidiano.

Existe la posibilidad de regresar siempre a los lugares que amamos, como dice Chabela Vargas, pero el reto no es regresar sino el primer intento de vencer el miedo a irnos. Así que si esta idea ya invadió tu mente, te compartimos los siguientes consejos que te ayudarán si estás por experimentar este proceso de transición en el que vivirás en otro país.
1. Al instalarte: plantea tu rutina

Lo importante es reconocer hasta dónde has llegado. Mudarse siempre es una decisión que ilusiona, pero también conlleva un proceso de cambios físicos y emocionales. El primer paso es crear una rutina en la nueva ciudad: busca actividades cotidianas como hacer ejercicio, tomar clases de yoga, visitar museos, leer en un café, conocer restaurantes, entre otros; luego, encuentra aquellas que estén enfocadas en tu desarrollo profesional u oportunidades laborales. De esta manera te integrarás a tu nueva comunidad.
2. Pide refuerzos: mantente en contacto con amigos y familiares

Cuando te instalas en otro país, contar con un nuevo grupo de amigos tal vez no suceda de inmediato; sin embargo, en los momentos en lo que necesites apoyo, recuerda comunicarte con tus amigos o familiares. Ellos siempre estarán ahí a pesar de la distancia; además, con las redes sociales y las nuevas herramientas que tenemos, no será difícil.
3. No eres el primero ni el único: busca asesoría

Este punto va de la mano con el anterior; en este sentido, apóyate en las personas que conoces que también hayan vivido la experiencia de emigrar; no sólo te proporcionarán ayuda, también información útil y consejos en cuestiones administrativas y legales.
4. “Et vous parlez françois?”: crea escenarios y ensaya diálogos

Hasta ahora hemos hablado sobre lo que tenemos al alcance y depende de nosotros. Lo cierto es que existen más retos que a veces no consideramos, por ejemplo, cuando se trata de practicar otro idioma. Esto puede significar una excelente oportunidad para nuestro desarrollo personal, pero también es probable que al inicio nos haga sentir vulnerables.
¿Cómo superar este reto?: primero, prepararnos y tomar un curso; y segundo, si aún no dominas por completo el idioma, empieza por buscar escenarios cotidianos en el que lo practiques, como ir de compras, al cine, tomar un café, visitas guiadas, etc., así como ensayar en tu casa solo, con tu pareja, amigos o roomies.
5. Recuerda no extrañar: ¡vive!

Este último punto depende de la perspectiva con la que veamos los cambios. La melancolía es parte de este proceso, y es válido permitirse recordar “volver a pasar por el corazón / volver a vivir”, pero evita extrañar; esto tiene que ver con el sentido de la falta de algo, lo que impedirá que te adaptes a tu nuevo entorno.
Es probable que al inicio tus expectativas sean altas y te encuentres con algunas decepciones y sorpresas, como la comida o las costumbres; sin embargo, es necesario que te abras a nuevas experiencias y te des la oportunidad de descubrir tu nueva vida.
Según la programación neurolingüística, de nuestra postura depende nuestro destino, lo que significa que si nos enfocamos en lo que nos falta dejaremos de ver las posibilidades, y es probable que las personas hagan lo mismo con nosotros y nuestra cultura. Lo que nos garantiza esta experiencia son tres cosas: afrontar el miedo, aprender a adaptarnos ante el cambio y conocer una alternativa diferente de savoir vivre (saber vivir).
**
Si tu decisión aún no es definitiva, quizá el primer intento es que pruebes con estancias cortas, así que te decimos cuáles son los mejores países para irte de intercambio el próximo año. Otra opción es el turismo cultural, así que te vendría bien conocer estas 6 razones por las que ésta será tu forma favorita de viajar.

