La Procesión del Silencio representa el momento en que María queda sola y en reflexión después del fallecimiento de su hijo Jesús en la cruz. Es el luto ante la muerte de Jesucristo, según los relatos bíblicos, por ello es que el desfile de penitentes y dolientes se hace en completo silencio. También es el último acto del Viernes Santo en México. Se cree que la primera procesión doliente del Viernes Santo data del siglo XVI en las llamadas cofradías sevillanas donde entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección, las cofradías hacían una procesión por el Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión. En México, nación eminentemente católica, se trata de un acto popular que encuentra en cuatro destinos su representación más impresionante.
Querétaro, Querétaro
Este año se llevará a cabo la 53 representación de la Procesión del Silencio en este estado del centro de México. Desde 1966, el Centro Histórico de la ciudad se llena de personas deseosas de ver el desfile donde participan distintas Hermandades de Penitencia para caminar en duelo ante la muerte de Jesús. Ver a los participantes ataviados con sus túnicas moradas, blanco, verde o azul representa un espectáculo impresionante, sobre todo tomando en cuenta que todo es bellamente engalanado con el esplendor de la capital queretana.
Foto: Jair Cabrera. La Jornada Semanal
Taxco, Guerrero
El contingente de mujeres vestidas de negro y portando velas en señal de luto es en verdad digno de contemplarse en las hermosas calles de Taxco, pero el espectáculo se lo roba la figura de San Nicolás Tolentino, una escultura de proporciones humanas, ataviada con un faldón negro, el rostro descubierto y una aureola. Su cuerpo está flagelado y se aprecian heridas sangrantes en su espalda. La Procesión del Silencio en esta ciudad guerrerense data de 1598, aunque los archivos históricos de la parroquia de Santa Prisca y San Sebastián indican que los permisos para realizar este evento son de 1600.
Foto: Agencia Red Noticias
San Miguel de Allende, Guanajuato
Desde hace más de 250 años, la Procesión del Silencio se celebra en este punto de México. Los niños que participan, vestidos por completo de blanco, llevan en sus manos figuras pequeñas de ángeles y santos. Igualmente resulta emotivo apreciar los perfumes que cargan para anticipar el paso de Jesús en su féretro. Los adultos que avanzan con el contingente portan ropas negras que le dan elegancia al momento donde reina un silencio absoluto.
Foto: Invertour
San Luis Potosí, San Luis Potosí
El 16 de abril de 1954, el padre carmelita Fray Nicolás de San José llevó a cabo la primera representación de la procesión del silencio en San Luis Potosí. A partir de esa fecha, el evento llevado a cabo en esta ciudad es considerado el más impactante de todo México, a tal grado que la asociación Tradiciones Potosinas A.C. buscará que la Procesión del Silencio sea reconocida por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad, según Alejandro Alarcón, encargado de Vinculación y Relaciones Públicas de dicha asociación.
Foto: Plano Informativo
En muchos lugares más de México se llevan a cabo Procesiones del Silencio, cada una con sus características primordiales que las distinguen del resto. Semana Santa es una oportunidad única para ser testigo de este acto que refleja la profunda fe que existe en un país tan católico como México.
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