Ya no caminas por la calle y la gente dice “ahí va una joven promesa” y aunque es una dura realidad para muchos millenials hay que decirla, somos personas con promesas rotas y algunos no saben qué hacer con su vida.
A veces un solo posteo en redes sociales puede hacernos reír a carcajadas o ponernos a analizar nuestra vida hasta llegar a ese punto en el que solo queremos hacernos bolita y no salir de la cama, y en esta ocasión nos encontramos escribiendo esto para aquellas personas que se encuentran en este segundo punto, en el que ya no eres una joven promesa, sino una promesa rota.
De joven promesa a promesa rota
Una publicación abrió el debate y al parecer son muchas las personas que se sienten así, que en sus tempranos 20 se les abrió la puerta del mundo laboral, parecía que tenían éxito en su carrera e iban en ascenso hacia ser los mejores de su área; sin embargo, para los últimos años de su década, no saben qué hacer con su vida y no hallan el sentido a lo que deben hacer.

Tal es el caso de una joven quien en redes compartió que a sus 22 años logró ser editora de La Jornada de Morelos, un medio de comunicación; pero ahora a sus 29, está desempleada, sin saber qué hacer con su vida y hasta se planteó trabajar en un call center.
Los sentimientos del colectivo fueron los mismos, frustración, desesperación y en algunos casos resignación con un poco de humor, porque uno pensaría que tiene la vida resuelta o se encaminan hacia allá, pero la realidad es que en algún punto de los 20’s nos convertimos en promesas rotas.

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Otro caso reveló que entre sus 22-23 se convirtió en asistente editorial y de styling en una revista local que le permitió escribir y acudir a muchas sesiones, pero ahora a sus 30 se encuentra desempleada y no sabe qué hacer con su vida. Algunas personas incluso han necesitado medicación contra la depresión y tienen problemas físicos generales.
Es una dura realidad, que para estos años es a los millenials a los que les está tocando vivir, abrir los ojos y darse cuenta que ya no son la joven promesa; sin embargo, pese a la inestabilidad que pueda generar la vida debes saber que no te encuentras solo ni sola, que estás en un mundo de gente que tampoco sabe cómo jugar el juego de la vida y eso no significa que tu vida es un fracaso.
Por el contrario, debes saber que por muy difícil y duro esté tu vida, la realidad es que todo se está acomodando y que encontrarás el camino que te dé paz, felicidad y lo que realmente siempre buscaste aunque no sea con las herramientas que elegiste en tus tempranos 20.
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