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HISTORIA

¿Cómo adivinar el futuro según los mitos del México prehispánico?




No existió sustento material más importante para las culturas prehispánicas que el maíz. El grano originario de América no sólo significó la base alimentaria de los pueblos nahuas del Valle de México, mayas, las culturas del Golfo y del resto de Mesoamérica. El descubrimiento, la mejora y domesticación de la planta también fue decisivo para su aparición y desarrollo: como pueblos cuyos antepasados transitaron de una etapa de cazadores-recolectores nómadas, al establecimiento de una sociedad sedentaria dedicada a la agricultura. Los pobladores encontraron en cada especie, mazorca y forma de preparación mucho más que el sustento diario.



El maíz influyó en la imaginación prehispánica a la creación de un conjunto de historias, relatos y leyendas encaminadas a dar sentido a la vida terrenal de los habitantes originarios a partir de sus condiciones materiales. Diversos mitos de la creación para los pueblos mesoamericanos encontraron inspiración en el grano, elevado a sagrado por su cualidad como materia del hombre en el "Popol-Vuh" de los mayas quichés, o como regalo de Quetzalcóatl en el mito mexica de su origen.

Entre todas las cosas que escapan del conocimiento humano, la curiosidad e intriga inherente sobre el destino y sus peripecias no fueron la excepción para los hombres y mujeres prehispánicos. Los pueblos americanos crearon un sinfín de prácticas para intentar descifrar lo que deparaba el futuro a partir de la adivinación (tlapoaliztli). Un arte que daba seguimiento a la trayectoria de los astros en la bóveda celeste, pasando por la observación meticulosa del fuego, la conducta de los seres vivos del entorno inmediato o la adivinación a través de epifanías. Resultado de sueños y viajes oníricos inducidos por el consumo de hongos alucinógenos. No obstante, el método más recurrido fue la adivinación a través del maíz.



Las culturas nahuas acostumbraban utilizar esta técnica para conocer los designios del futuro, como una señal divina de todo lo que no dependía del hombre y como tal, quedaba en manos de los dioses. La lectura de los granos de maíz tenía distintas acepciones, desde descubrir si el estado de salud de un individuo, hasta encontrar objetos perdidos. Esta adivinación estaba íntimamente relacionada con el calendario ritual, en especial con el tonalpohualli, el "libro de los destinos". Al respecto, la investigación de Yolotl González Torres, Doctora en Antropología de la UNAM, menciona el procedimiento de adivinación descrito en el Códice Tudela:

«... unos granos de maíz y frijoles, y que si los primeros al caer en medio un vacuo [vacío] a manera de campo, de tal modo que estuvieran alrededor, era señal que le iban a enterrar [al enfermo], si los granos de maíz se apartaban la mitad a una parte y la mitad a otra, para que pudiese hacerse una raya derecha de por medio, sin tocar a ningún grano, era señal que la enfermedad se había apartado del enfermo y sanar».



Para lograr tales pronósticos, se elegían los granos más hermosos del elote y se arrojaban a la manera de dados, dejándolos caer sobre una superficie designada para tal fin (en ocasiones acompañados de frijoles, cáscaras de coco u otros elementos simbólicos) y prestando especial atención al sentido y las formas en que caía el maíz una vez lanzado. 

Una variante era arrojarlos dentro de una concha o bien, dentro de un recipiente con agua, donde los designios dependían de la forma en que flotaban o se hundían. Los hombres y mujeres de las culturas prehispánicas utilizaban esta práctica con especial devoción como un mecanismo para comprender las enfermedades y el trágico o positivo desenlace de quien las padecía. Más allá de una técnica rudimentaria, se trató de una expresión fiel del pensamiento de los pueblos originarios ante el futuro, una preocupación constante en las culturas antiguas de todo el mundo.



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Conoce más sobre las tradiciones y la riqueza cultural de los pueblos prehispánicos luego de leer la historia de Gonzalo Guerrero, "El español que se convirtió en maya y luchó contra los conquistadores". Descubre quién fue Galvarino y cómo luchó hasta el último aliento por su pueblo en "El guerrero prehispánico que pudo haber inspirado la historia de Wolverine".

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Referencias:

González, Torres, Yolotl,"La adivinación por medio del maíz", Estudios de Cultura Náhuatl 48, Julio-Diciembre de 2014, UNAM.

de la Garza, Mercedes, "Sueño y alucinación en el mundo náhuatl y maya", UNAM, México, 1990.


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