Vivimos un momento en el que el líder de una de las superpotencias puede declarar abiertamente discursos de odio contra las personas de cierta religión, raza y nacionalidad; desde los famosos “bad hombres” traídos a colación en la campaña electoral de Trump, hasta el muslim ban que cerró las puertas de Estados Unidos a los musulmanes sin importar su situación migratoria. Y en este momento en el que el pueblo mexicano se rodea de acusaciones que generalizan y dañan la imagen del mexicano en el exterior nos preguntamos: ¿Qué es lo primero que piensa un extranjero cuando escucha la palabra “México”?
Este vínculo no es reciente, a lo largo de la Historia grandes figuras han llegado a este país con la intención de pasar una temporada breve, pero algo los atrapa y deciden hacer de México su segundo hogar. A continuación, te presentamos a cuatro grandes figuras de las Artes que se han empapado de la cultura mexicana y la han convertido en la fuente de inspiración para sus obras.
1. Remedios Varo

Natural de Gerona, España, Remedios Varo fue una de las pintoras más importantes del siglo XX. Hija del arquitecto Rodrigo Varo y Zajalvo, aprendió desde muy joven a dibujar. Durante su juventud se sintió atraída por el medio artístico, y gracias a su personalidad, su talento y su inteligencia se convirtió en un gran exponente del Surrealismo en la pintura. La Guerra Civil la hizo huir de España a París; posteriormente, la ocupación Nazi en Francia la orilló a abandonar el continente europeo y llegó como refugiada a México en 1941. Si bien su talento siempre fue innegable, fue hasta que llegó a México que Remedios halló en ambiente ideal para desarrollar toda su creatividad, libre de conflictos bélicos y la presión del régimen fascista. Abrigada por un país que le ofrecía un entorno mágico, la pintora pronto descubrió su gusto por la mitología mexicana y el arte precolombino; estas influencias la ayudaron a desarrollar un estilo con tintes místicos. A pesar de que realizó viajes por diversos sitios de Europa y Latinoamérica, confiesa en cartas y conversaciones que México siempre le generaba añoranza y un deseo de regresar. Remedios Varo falleció en la Ciudad de México en octubre de 1963.

2. Gabriel García Márquez



Originario de Nuevo México, Estados Unidos, Zach Condon debutó a los 19 años en la música del indie folk en 2006 con su banda Beirut. La música de sus dos primeros discos estaba fuertemente influenciada por los sonidos de Europa Oriental y Francia; sin embargo, cuando escuchó algunas canciones regionales del suroeste de México decidió tomarlas como inspiración para sus nuevos proyectos musicales. Todo comenzó cuando el director de cine Cary Fukunaga invitó a Condon a hacer la música para la película “Sin nombre”, el filme requería una orquestación con un estilo regional mexicano. Fukunaga le envió grabaciones de diversas partes de México para que las usara como inspiración. A pesar de que finalmente Condon no realizó la banda sonora de la película, este primer contacto con la música de México encendió un deseo por conocer más sobre la cultura. Zach quedó cautivado principalmente por la música de vientos de Oaxaca, lo cual lo llevó a la creación de un disco doble publicado en 2009 cuya primera parte se titula “March of the Zapotec” (Marcha del zapoteco). El disco fue grabado en Teotiltán del Valle, en un estudio improvisado y contó con la participación de la Banda Jiménez de Oaxaca. “March of the Zapotec” se compone de seis pistas que demuestran la genialidad de Condon canalizada a través del sonido tradicional de los pueblos mexicanos.
4. René Redzepi


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Si quieres conocer más sobre las obras inspiradas en México, te recomendamos leer este artículo sobre los mensajes ocultos en “Cien años de soledad”; además, conoce la dimensión mística en los cuadros de Remedios Varo.

