La “resistencia indígena”, vamos, la conquista española que ha cumplido 500 años, ha traído consigo una nueva interpretación de este acontecimiento histórico que ha puesto a estatuas y símbolos de la época como objetivo de agresiones y atentados.
En este contexto, integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán derribaron en el municipio de Morelia una estatua del fraile español Antonio de San Miguel. La figura eclesiástica formaba parte de una obra escultórica conocida como ‘Los Constructores’, en la que también aparece un ingeniero de la época que da órdenes a indígenas que cargan piedras. Para dichos integrantes, esta escultura era una muestra discriminatoria y racista y, por ello, la derribaron.
El derribo de ‘Los Constructores’ tuvo lugar al cumplirse el aniversario de la ejecución del último líder purépecha en la región, en 1530.

Al menos veinte personas fueron detenidas por participar en el atentado y varios colectivos de la región protestaron de distintas formas en señal de solidaridad, bloqueando vías, por ejemplo. Los detenidos fueron liberados posteriormente.
El Consejo Supremo Indígena de Michoacán está integrado por más de 60 comunidades originarias de Michoacán, las cuales luchan por la libre determinación, autonomía y autogobierno indígena.
En entrevista a EFE, el politólogo Khemvirg Puente explicó que desde hace casi 30 años existe un auge de los movimientos indígenas, pero en el contexto actual tienen “mayor relevancia” porque el presidente de México simpatiza con este discurso de defensa de las culturas originarias.
Significa que, al sentirse respaldados, estos grupos están más activos porque saben que no serán sancionados por las autoridades. Este ataque a los monumentos, mencionó Puente, no es un patrón de comportamiento ni es promovido desde el gobierno.

En contra de los símbolos de la Conquista
Desde 2018, el Gobierno de México ha buscado darle un nuevo significado a la conquista española. Por lo que se suman diferentes acciones que desde entonces han sucedido.
En 2020, en San Francisco, Estados Unidos, se derribó una estatua del misionero fray Junípero Serra y se pintó otra de Miguel de Cervantes. En México, la escultura de Cristóbal Colón, ubicada en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México, fue retirada en octubre de 2020 para evitar que fuera derribada.
El lugar fue bautizado por activistas como Glorieta de las mujeres que luchan, mientras que el gobierno de la ciudad trabaja en la obra ‘La joven de Amajac’, la cual busca reivindicar el papel de la mujer indígena.
En 2021, México conmemoró los 700 años de la fundación de la ciudad de Tenochtitlan (1321), los 500 de la conquista de Hernán Cortés (1521), una efeméride renombrada como “resistencia indígena”, y los 200 años de la consumación de independencia (1821).
De igual modo, en 2021, el Gobierno de la Ciudad de México decidió cambiar nombres de calles y estatuas emblemáticas de la capital para que, 500 años después de la conquista española, se le dé valor a la diversidad cultural y se rescate la memoria histórica. Por ejemplo, el árbol de la Noche Triste, que conmemoraba la primera y única derrota de las tropas de Hernán Cortés, ahora se llama el de la Noche Victoriosa.
Con información de EFE.

