Para muchos, el certamen de Miss Universo está cayendo a pedazos, y no es por las concursantes, sino por todo lo que pasa detrás. Esta vez una de las copropietarias del certamen está en el ojo del huracán y es muy posible que quede arrestada por un supuesto fraude.
Y si todo lo que ha pasado con Fátima Bosch ya traía a Miss Universo en boca de todos —que si hubo fraude, que si no, que si las votaciones fueron justas o no—, ahora el drama no se detiene. Porque no solo se habla del resultado del concurso: una de las copropietarias del certamen está enfrentando un lío legal muy serio en Tailandia.
Una de las dueñas de Miss Universo iría a la cárcel por ‘fraude millonario’

La empresaria Jakkaphong “Anne” Jakrajutatip, una de las dueñas de Miss Universo y principal accionista de JKN Global Group, tiene una orden de arresto emitida por un tribunal en Bangkok. ¿El motivo? Un presunto fraude relacionado con la venta de pagarés y una inversión que, según el demandante, fue engañosa. El monto del que se habla ronda entre 18 millones de pesos y casi un millón de euros. La situación escaló porque Anne no se presentó a una audiencia penal donde debía escuchar la sentencia, y por eso el tribunal giró la orden.
El caso fue presentado por el doctor Raweewat Maschamadol, quien asegura que fue estafado al invertir en la empresa de Anne, pues, según él, JKN no tenía la capacidad financiera para reembolsar lo prometido. Es un tema totalmente legal y corporativo, pero que inevitablemente trae consecuencias mediáticas.

SIn embargo, algo que debes saber es que este proceso legal no está directamente relacionado con el concurso de Miss Universo. Nadie está acusando al certamen en sí. Sin embargo, la imagen de la marca se ve afectada porque la persona al frente de la organización está involucrada en un escándalo de fraude. Esto puede generar dudas entre patrocinadores, participantes y fanáticos, sobre todo en un momento en el que el concurso ya estaba bajo escrutinio por todo lo que se dijo tras la coronación de Fátima Bosch.
El problema es personal y empresarial, no del certamen. Pero justo ahora, cuando Miss Universo intenta mantener su credibilidad tras semanas de polémica, este nuevo capítulo solo alimenta la percepción de que hay algo que no termina de estar bien detrás del escenario.
