
La mayoría de nosotros ya lleva meses uniéndose diariamente a reuniones y clases digitales a través de Zoom o Google Meet. Estás herramientas surgieron como una modalidad de educación a distancia a raíz del momento que estamos viviendo a nivel mundial.
Pero sólo porque el Internet es el medio usado actualmente para la labor educativa, no quiere decir que sea el pionero. En los años sesenta se usó la radio y la televisión, y mucho antes de eso la correspondencia fue la original creadora de la educación a distancia.
La imprenta y el servicio postal
Johannes Gutenberg es considerado por muchos como el inventor de la imprenta en el año 1440, mientras que el servicio postal con buzón y correo como lo conocemos hoy en día se le atribuye al francés De Valayer en 1653.
Juntas, estas dos tecnologías dieron una primera respuesta al deseo de educar a distancia con tal de alcanzar a toda la población europea por principios del siglo XX.
Primero se intentó mandar material didáctico escrito a los estudiantes con la información de una clase presencial. Sin embargo, se hizo visible la necesidad de la interacción entre el estudiante y su profesor.
Por su cuenta el alumno era incapaz de entender todo el material, además de que no existía un sistema de evaluación que diera crédito de sus conocimientos adquiridos. Se necesitaba de una comunicación bidireccional, y las tecnologías no tardaron mucho en dar una solución al problema.
Inicios de la comunicación instantánea
A lo largo de Europa empezaron a nacer tecnologías que permitieron una comunicación bidireccional, verbal y sobre todo instantánea, lo cuales fueron facilitadores de la educación a distancia.
Hablamos del telégrafo en 1830 y el teléfono en 1876. Estas tecnologías fueron las pioneras de la comunicación a distancia en tiempo real. Pero a pesar de su potencial para la retroalimentación y orientación, el gran problema educativo fue que no era posible aún comunicarse con más de un alumno a la vez.
Resolvimos un problema y surgió otro, pero como ya era de esperarse, el progreso de la tecnología no tardó en desarrollar alternativas mejores.

La era de la comunicación masiva
Hay algo que debemos entender sobre las nuevas tecnologías: usualmente tardan un rato en estar al alcance de la mayoría de la población. Es por eso que muchos inventos tardaron años en convertirse en medios de comunicación masiva aún si hoy en día los tienen casi todos.
Ese fue el caso de la radio y la televisión. A pesar de que la radio se inventó a finales del siglo XIX y la televisión en el año 1923, no fueron considerados como candidatos de la educación a distancia hasta los años sesenta, cuando la mayoría de la población ya contaba con uno o ambos aparatos en su casa.
Bajo este contexto se creó la Open University Británica, quien se apoyó de estas dos tecnologías para educar, siendo considerada como uno de los primeros referentes de la educación a distancia con elementos multimedia.
El panorama hoy en día
Después de este largo viaje llegamos al día de hoy, donde lo ‘normal’ es tener una multitud de recursos disponibles para educarnos, todos a través de un solo medio masivo: Internet.
El modelo en línea ha servido para que miles de estudiantes en todos los grados pueden seguir sus estudios sin ponerse en riesgo ante la situación sanitaria actual.
Sin embargo, no podemos ignorar el porcentaje poblacional que no cuenta con ordenadores para conectarse a la red. En estos casos, la televisión y la radio siguen siendo los medios por excelencia, como con el modelo de telesecundarias exclusivo de México implementado por Álvaro Gálvez y Fuentes en 1968.
La educación a distancia no es nueva, durante años ha existido el deseo de enseñar hasta en los rincones más inaccesibles de las poblaciones, y las tecnologías han sido facilitadoras en el proceso. Solo podemos imaginarnos cómo se verá este modelo en el futuro.

*Con imágenes de: Unsplash, PECB Insights

