Hay un lugar en el mundo donde se glorifica tanto a las mujeres que los hombres buscan cambiar su apariencia o sexo para también ser idolatrados. La pregunta que surge es: ¿los hombres son presa de una infinita envidia y quieren ser partícipes de una atención desmesurada o toman como pretexto este fenómeno para liberarse de las cadenas sociales y ser quien realmente desean? Convertirse en mujer por convicción o por interés, ésta es la duda.
Primero, el hombre dominó el paisaje. Después la mujer se alzó tan alto como los cielos para abofetear al dios que puso las piezas sobre el tablero de esta forma. ¿Por qué atentar contra una divinidad? Porque sólo destruyendo lo más profundo de la vida se pueden cambiar las cosas de verdad. Esa lucha entre hermosas titanes y dioses (los hábitos y costumbres de una sociedad) sigue vigente, aunque en algún poblado de Colombia esta lucha ya terminó.
En el inmenso Amazonas existe un grupo étnico a los que se les conoce como Ticuna. Son un pueblo que aún vive en la selva. La salvaje maquinaria de la globalización aún no llega a esas escondidas tierras y, por tanto, aún siguen viviendo como una pura comunidad indígena. Como todos las antiguas comunidades, tienen ritos y costumbres que practican a diario. Es aquí donde surge el deseo por pertenecer a un género o al otro.

El ritual de la pelazón se realiza cuando una adolescente se convierte en una mujer apta para la vida de familia y la maternidad. Con la llegada de la primera menstruación, la fiesta de “iniciación” es un momento glorioso para la comunidad, en la que participan los ancianos, adultos y jóvenes. Se hace un gran banquete con platillos y bebidas especiales. La protagonista es vestida con atuendos especiales que realzan su belleza.
El ritual es un día memorable para la niña. La tradición también obliga a que se le corten los cabellos a la homenajeada para luego cubrirle la cabeza con na manta como símbolo de pureza. En el otro extremo se encuentran los rituales masculinos. El más importante consiste en pintarse el cuello con una mezcla de genipa americana y otras plantas. Este ungüento quema la piel del varón cruelmente, pero según la tradición, hará que su voz se haga más gruesa.

Este y otros rituales a lo que son sometidos los adolescentes cada vez son menos aceptados, aunque siendo tradiciones milenarias es difícil escaparse. Cuando se contrasta la iniciación de las niñas con los tortuosos actos que deben resistir los niños, la inconformidad surge. Los cuestionamientos comparativos se hacen presentes y más de uno llega a preguntarse si dentro de su pueblo vale la pena ser hombre.
Con los años las molestias aumentaron y los hombres quisieron transformarse en mujeres. Por estas ideas las personas transgénero comenzaron a caminar por el poblado. Ahora los exvarones portan vestidos provocativos y seductores. Se maquillan de manera exagerada para ocultar sus facciones duras. Se dejan crecer el cabello para tratar de obtener una feminidad en medio de la jungla.

Después de ver estas imágenes, quizá te interese saber más sobre las personas transgénero a través de grandes películas. Si te interesa, lee sobre eso aquí.

La situación se está volviendo cada vez más delicada, pues con la explosión de homosexuales y personas transgénero, los habitantes más viejos del pueblo Ticuna, aquellos que tienen una mentalidad rígida e inflexible, comienzan a discriminarlos por su mueva elección de género. La violencia está brotando con piedras e insultos. A pesar de ello, quienes tomaron la decisión de cambiar su cuerpo aún siguen en pie.

Esta transgresión a las tradiciones demuestra la inconformidad de los nuevos habitantes ticunes con respecto al pasado. Ellos están situados en un nuevo mundo a comparación de sus padres y abuelos. Las lejanas imágenes de la modernidad llegan a sus ojos e influyen en sus vestimentas y comportamientos. Cada vez desean con menor intensidad pertenecer a una comunidad milenaria que dominó el Amazonas.

El fotógrafo Nelson Morales, quien participó en la iniciativa “20 fotógrafos Amazonas”, viajó hasta este lugar y retrató el fenómeno que se vive. Las imágenes que se ven son de él. En sus palabras, los Ticuna tienen claramente definida su búsqueda femenina y piden a gritos poder expresarse sin ser juzgados. Nosotros, que vemos las fotos desde un punto alejado, podríamos confundirlos con algo ridículo y espantoso.

La mezcla de homosexualidad y un paisaje de selva tornan las imágenes en algo exótico. Sea cierto o no, es un fenómeno que sucede en la selva amazónica colombina y está cambiando las estructuras de los pueblos más viejos de la región. Es momento de retomar la pregunta inicial: ¿Los hombres ticuna se transforman en mujeres por convicción o por interés?
–
Este tema es muy delicado y debe ser estudiado con detenimiento. Las preguntas que se expusieron sobre el tema sólo pueden ser el punto de partida para una investigación más profunda. Sobre las temáticas de transgénero, tal vez es necesario leer el siguiente artículo titulado “Algunas consideraciones acerca de la homosexualidad”. Si quieres saber cómo la sexualidad se mezcla con el arte, da click aquí. Si te dieron ganas de explorar Latinoamérica, en el siguiente enlace te decimos cómo viajar con tu pareja con $150 al día.
